Análisis del empate 1-1 entre Nacional y Coquimbo Unido en la Libertadores 2026, con Jorge Bava comentando los errores que costaron la victoria y el debate sobre la posesión y la táctica.
Jorge Bava, técnico de Nacional, analizó en conferencia de prensa el empate 1-1 ante #Coquimbo Unido en el Estadio Municipal Francisco Sánchez Rumoroso, apertura del Grupo B de la Libertadores 2026.
El partido arrancó con un gol temprano del conjunto uruguayo: Sebastián Coates abrió el marcador a los 22 minutos, y parecía que la victoria quedaba en casa.
Pero en el tramo final, cuando el reloj ya marcaba el 90+5, Manuel Fernández apareció para empatar y desatar el desconcierto entre los hinchas y los comentaristas.
Al terminar, el entrenador dejó claro que se iba con bronca: los errores en estas competiciones se pagan caros y les costó mantener la pelota y conservar la ventaja.
En el balance, perdieron dos puntos y habrá que ver si este punto sirve para avanzar.
En la rueda de prensa se vivió un cruce de preguntas que subió de tono. Un periodista cuestionó si la actuación del equipo, que parte como favorito del grupo, podría generar preocupación. Bava respondió que la posesión en sí no asusta, pero sí importa qué se hace con ella: le hubiera gustado tenerla más para controlar el juego y evitar que Coquimbo se meta en el partido.
Respecto a la acusación de ser mezquinos, el entrenador aclaró que los jugadores disponibles en el segundo tiempo eran de corte ofensivo y que, si bien la posesión no es un trofeo, sí marca el ritmo de los partidos.
En fútbol, explicó, se gana o se pierde en la definición y en la ejecución más que en la mera tenencia de balón.
La charla terminó con un intercambio algo tenso cuando se le preguntó por el contexto de la pregunta desde Chile. Aun así, Bava dejó claro que no quiere que las etiquetas condicionen el análisis; lo relevante es el rendimiento de su equipo en el campo y la capacidad para extraer lecciones de cada encuentro.
Especialmente en torneos internacionales donde cada punto puede marcar la clasificación
Este estreno dejó claro que la Libertadores no perdona errores: cada minuto cuenta y la presión es máxima, especialmente en torneos internacionales donde cada punto puede marcar la clasificación.
En la historia de #Nacional hay recuerdos fuertes: el club uruguayo ganó la Libertadores en 1971 y 1980, consolidándose como uno de los grandes del continente; Coquimbo, por su parte, es un club chileno con menos historial en estas fases, que ha ido creciendo, pero aún pelea por dejar huella en torneos internacionales.
Con este punto, el Grupo B queda parejo y Nacional deberá trabajar en la disciplina defensiva y en la paciencia para la subida de juego. En las próximas jornadas, la tarea será obtener victorias para asegurar el pase y evitar sustos en casa o de visita, recordando que la Libertadores es una competición donde el rendimiento sostenido marca la diferencia entre avanzar o quedarse fuera.
