El gobierno australiano otorgó asilo humanitario a cinco jugadoras iraníes que viajaban a un torneo cuando estalló la guerra, mientras el resto de la delegación enfrentaba la posibilidad de regresar a un país en conflicto.
Las jugadoras fueron trasladadas desde su hotel en la Gold Coast a un lugar seguro por agentes de la policía federal en las primeras horas de la mañana local; allí se reunieron con Burke y se culminó el procesamiento de sus visas humanitarias.
Burke señaló que 'la misma oportunidad está allí' para el resto de la plantilla y añadió que 'Australia ha tomado al equipo femenino de #Irán en el corazón de nuestro país'.
Según la prensa local, la escuadra estaría formada por unas veinte futbolistas. Burke no detalló qué amenazas podrían enfrentar las jugadoras si regresaran a Irán, pero aclaró que las solicitudes de #asilo fueron impulsadas por grupos iraníes en #Australia y por figuras políticas de Estados Unidos que pidieron al gobierno australiano que recordara a las jugadoras la posibilidad de quedarse en el país.
El equipo iraní llegó a Australia para disputar la Women’s Asian Cup el mes pasado, antes de que estallara la guerra. Fue eliminado del torneo el fin de semana anterior y enfrentaba la posibilidad de regresar a un país sometido a bombardeos. La entrenadora Marziyeh Jafari comentó el domingo que las jugadoras quieren regresar a Irán tan pronto como podamos, según la agencia nacional AAP.
Durante el torneo, las jugadoras han evitado en gran medida comentar la situación en casa, si bien la delantera Sara Didar contuvo las lágrimas en una rueda de prensa el miércoles al expresar su preocupación por sus familias, amigos y todos los iraníes durante el conflicto.
El anuncio de este asilo llega en medio de un debate internacional sobre la protección de atletas ante conflictos
El anuncio de este asilo llega en medio de un debate internacional sobre la protección de atletas ante conflictos, y se enmarca en un contexto de políticas de asilo de Australia que ha generado opiniones a favor y en contra.
Otros miembros de la delegación también podrían quedarse si así lo deciden, según las autoridades. En las imágenes difundidas se observó un momento de silencio inicial y, posteriormente, la plantilla cantó y saludó durante el himno en los partidos siguientes; la federación iraní no ha aclarado las razones de la actitud.
Burke afirmó que las oportunidades para conversar con autoridades australianas seguirán abiertas para quien decida quedarse.
A nivel histórico, casos de atletas o equipos que buscan refugio durante torneos han puesto a prueba las políticas de asilo de distintos países anfitriones.
En este sentido, la decisión de Australia se inscribe en una tradición de apertura que, al mismo tiempo, genera debates sobre seguridad, #derechos humanos y la protección de las familias ante conflictos armados.
En el plano deportivo, la Women’s Asian Cup ha crecido como un escaparate para el #fútbol femenino en #Asia y Oceanía, y la presencia de Irán subraya la visibilidad de las jugadoras iraníes a nivel internacional pese a las restricciones que han enfrentado en casa.
Este suceso podría marcar un precedente para futuras decisiones sobre la permanencia temporal de atletas que viven situaciones de alto riesgo.
En síntesis, la resolución australiana de otorgar asilo a cinco jugadoras iraníes refleja las complejidades de la diplomacia deportiva, el valor humano frente a la guerra y el papel de los países anfitriones ante peticiones de refugio de atletas.
