Descubre Aulai.es — tu plataforma de aprendizaje online Visitar sitio

Euskadi acelera la vivienda y la digitalización con el Plan BIM: más licencias en 2026 y una hoja de ruta para 2035

El informe EDYVI de Euskadi sobre Edificación y Vivienda revela un inicio de año con incremento de licencias residenciales y una apuesta clara por BIM para modernizar la contratación pública y acelerar la disponibilidad de vivienda.

Imagen relacionada de euskadi plan bim 2026 licencias vivienda primer trimestre

En Euskadi, el último informe del EDYVI, órgano estadístico del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana, pone sobre la mesa un primer trimestre de 2026 con resultados relevantes para la vivienda.

Las licencias residenciales concedidas durante esos tres meses afectan a 1.987 viviendas, lo que representa un aumento del 67,1% respecto al mismo periodo del año anterior. A nivel anual, la cifra prevista alcanza 6.239 viviendas, 20,7% más que en el ejercicio precedente.

La rehabilitación continúa siendo la columna vertebral de la actividad edificatoria vasca. De las licencias tramitadas en el trimestre, 872 corresponden a rehabilitación, es decir, el 87,9% del total; la nueva planta, por su parte, mantiene un peso significativo con un crecimiento trimestral del 27,5%.

En conjunto, las licencias de nueva planta y rehabilitación residenciales suman 693 actuaciones, lo que supone el 71,1% del total de esas licencias.

El dato más relevante del informe, sin embargo, está en el volumen de viviendas previstas. Las licencias residenciales concedidas durante el trimestre afectan a 1.987 viviendas, y estas cifras registran un salto del 21,8% respecto al trimestre anterior y un 67,1% frente al mismo periodo del año anterior. En el acumulado de los últimos cuatro trimestres, las licencias concedidas alcanzan 6.239 viviendas, un 20,7% más que en el periodo anterior, lo que consolida una tendencia positiva en la generación de nueva oferta residencial.

En cuanto a la distribución territorial, Gipuzkoa lidera la aceleración residencial con 1.970 viviendas previstas en el acumulado anual, un incremento del 63,9% frente al ejercicio anterior. Alava presenta una lectura mixta: registra menos licencias, pero alcanza 1.668 viviendas previstas, con un aumento del 18,5%, lo que demuestra que proyectos de mayor escala pueden traducirse en más vivienda. Bizkaia mantiene el mayor volumen absoluto, con 2.601 viviendas previstas, aunque con un crecimiento moderado del 1,6%.

El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha subrayado que la lectura debe ser positiva pero prudente. Hablar de licencias y de viviendas previstas no equivale a viviendas terminadas ni entregadas, por lo que el reto es convertir ese pipeline en #vivienda disponible lo antes posible.

Itxaso ha destacado una evolución positiva de la actividad en Euskadi: inicio de 2026 con actividad estable, rehabilitación sólida, mayor peso residencial y un crecimiento notable de viviendas previstas.

En esa línea, el primer trimestre también arroja un dato clave para la gestión: 992 licencias de obra mayor se concedieron en Euskadi, una cifra prácticamente estable respecto al trimestre anterior y un 6,2% más que hace un año.

Según el consejero, esto demuestra que la edificación no llega a 2026 con un frenazo, sino con un suelo alto de actividad, alrededor de las 1.000 licencias trimestrales.

La rehabilitación sigue siendo el motor fundamental. Se trata de actuar principalmente sobre la ciudad existente para mejorar el parque de viviendas y reducir el deterioro, una estrategia que no es una política menor sino la columna vertebral de la actividad edificatoria vasca.

A la rehabilitación se suma una señal positiva de la construcción nueva en el corto plazo, con un crecimiento trimestral que acompaña a la demanda.

Todo ello sitúa la necesidad de acelerar trámites y simplificar gestiones como una prioridad clave para convertir la oferta prevista en vivienda disponible para las familias.

En este contexto, la digitalización y la modernización administrativa, junto con la metodología #BIM (Building Information Modeling), aparecen como herramientas estratégicas para reducir tiempos, mejorar la coordinación entre agentes y aumentar la eficiencia a lo largo de toda la cadena de valor de la vivienda.

Itxaso ha insistido en que BIM no es solo software, sino gobernanza, productividad institucional y servicio público.

Plan BIM Euskadi: una hoja de ruta para la contratación pública y el territorio

El consejero ha presidido la presentación del #Plan BIM Euskadi, fruto de la colaboración entre el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana y BUILD, Clúster de la Construcción de Euskadi.

Este plan traza la hoja de ruta para la incorporación progresiva de BIM en la contratación pública de Euskadi, abarcando edificios, infraestructuras y servicios vinculados al territorio.

La jornada de presentación, celebrada en la Cámara de Gipuzkoa, reunió a representantes institucionales, empresas, profesionales y entidades vinculadas al ámbito de la construcción, la arquitectura, la ingeniería y la digitalización, con el objetivo de compartir experiencias y consolidar una visión común sobre la transformación digital del sector.

En su intervención, Itxaso destacó que la digitalización es uno de los grandes retos de futuro para el sector y para las administraciones públicas.

BIM, señaló, permitirá construir, gestionar y planificar mejor, no solo introduciendo herramientas tecnológicas, sino generando y utilizando información de manera nueva para mejorar la calidad de los proyectos, optimizar la inversión pública y ofrecer mejores servicios a la ciudadanía.

El Plan BIM #Euskadi define un marco común para la incorporación progresiva de requisitos BIM en la contratación pública relacionada con edificios

El Plan BIM Euskadi define un marco común para la incorporación progresiva de requisitos BIM en la contratación pública relacionada con edificios, infraestructuras y servicios.

Sus orígenes están en la Comisión BIM Euskadi, un espacio de colaboración público-privada creado en 2018 y formado por administraciones, empresas, centros tecnológicos, universidades y profesionales.

Fue precisamente el Observatorio BIM Euskadi, herramienta de seguimiento y análisis de la Comisión, el que proporcionó una visión objetiva sobre la evolución de las licitaciones públicas con requisitos BIM en la CAPV.

Ese conocimiento ha servido de base para identificar oportunidades, detectar barreras y definir una hoja de ruta adaptada a la realidad del sector y de las administraciones públicas vascas.

El documento se presenta como una propuesta abierta: tras su revisión por el Consejo de Gobierno, se abrirá a aportaciones del sector para contrastar prioridades y enriquecer su contenido antes de avanzar en su desarrollo definitivo.

La estrategia contempla horizontes temporales hasta 2035 e incorpora medidas para la formación de profesionales, la implantación de estándares abiertos, la interoperabilidad de la información y la adopción progresiva de entornos digitales colaborativos que faciliten una gestión más eficiente de los proyectos públicos.

Entre los objetivos clave figura que el 70% de la contratación pública incorpore requisitos BIM en el horizonte 2035, con un primer hito del 30% en el periodo 2027-2030.

El Plan BIM Euskadi se articula en torno a tres ejes estratégicos: Contrato, Ciudadanía y Territorio. En el ámbito de la contratación pública, el objetivo es mejorar la calidad, la eficiencia y la trazabilidad de los proyectos; en el campo de la ciudadanía, se busca reforzar la transparencia y facilitar el acceso a información comprensible sobre las actuaciones de las administraciones; y en el terreno territorial, se propone la construcción progresiva de un conocimiento digital compartido que apoye una mejor planificación y gestión de edificios, infraestructuras y servicios públicos.

La integración de BIM y GIS permitirá avanzar hacia nuevos modelos de gestión basados en datos y sentar las bases para herramientas digitales avanzadas aplicadas al territorio.

Itxaso también señaló que los ayuntamientos tienen un papel decisivo en esta transformación, como piezas clave para reducir plazos, mejorar la seguridad jurídica y agilizar la producción de vivienda mediante la estrategia Fast Track.

Una oportunidad para la modernización del sector y la eficiencia pública

La implantación de BIM se presenta como una oportunidad para reforzar la competitividad y la capacidad innovadora del sector vasco de la construcción.

El uso de modelos digitales de información favorece una mayor coordinación entre agentes, reduce errores y retrabajos, mejora la calidad de los proyectos y contribuye a optimizar costes y plazos a lo largo del ciclo de vida de edificios e infraestructuras.

Itxaso ha dejado claro que la modernización no se limita a las administraciones sino que llegará a sus propias entidades, con el objetivo de situar a departamentos como Vivienda, Visesa y Alokabide a la vanguardia de este proceso, incorporando BIM a sus procesos y proyectos.

La jornada contó con la participación de Ferran Camps Roqué (Generalitat de Catalunya), Sergio Muñoz Gómez (director gerente de buildingSMART Spanish Chapter) y Cristina Llamas Escribano (responsable de Arquitectura y Urbanismo de Visesa), quienes compartieron experiencias sobre la implantación de BIM desde la perspectiva pública, de los estándares y de la realidad de los proyectos.

También se celebró una mesa redonda titulada Implantar BIM (y sobrevivir en el intento), centrada en los retos y oportunidades que implica la adopción de esta metodología en el diseño, la construcción y la gestión de activos.

El Plan BIM Euskadi se presenta como una propuesta abierta para la participación del sector. El objetivo es compartir sus líneas estratégicas, recoger aportaciones y seguir construyendo una ruta ampliamente consensuada para la implantación progresiva de BIM en Euskadi.

Con horizontes que llegan hasta 2035, el plan incorpora medidas para la formación de profesionales, la implantación de estándares abiertos, la interoperabilidad de la información y la adopción de entornos digitales colaborativos que faciliten una gestión más eficiente de los proyectos públicos.

En palabras de Itxaso, los primeros en asumir este compromiso deben ser las propias instituciones, comenzando por su propia organización para liderar con el ejemplo.