La Ertzaintza refuerza la seguridad vial con controles de velocidad en Euskadi del 13 al 19 de abril

La policía vasca intensifica la vigilancia de los límites de velocidad durante una semana para frenar la siniestralidad en las carreteras, dentro del calendario de 33 campañas de 2026.

Imagen relacionada de ertzaintza controles velocidad abril 2026

En #Euskadi se viene una semana de especial vigilancia de la velocidad. Entre el 13 y el 19 de abril, la Ertzaintza, en coordinación con las policías locales, desplegará controles más estrictos de los límites de #velocidad para toda la comunidad autónoma.

Este esfuerzo no es un anuncio aislado: forma parte de un calendario de 33 campañas de Vigilancia y Control de Tráfico y Transporte que se ha programado para este año 2026.

El objetivo es claro y directo: reducir la accidentalidad y disminuir tanto las víctimas mortales como los heridos en la red viaria vasca. Los controles, como es habitual, tendrán carácter preventivo y buscarán lugares de alto riesgo vinculados a la velocidad, así como tramos donde circular por encima del límite establecido ha sido un factor recurrente de siniestralidad.\n\nEste operativo llega en un momento en que el debate sobre la velocidad en carretera sigue apareciendo como una pieza clave para entender la seguridad vial.

En 2025, el 33% de las personas fallecidas en accidentes de #tráfico en las carreteras de Euskadi murieron en aquellos incidentes cuyo factor principal fue la velocidad inadecuada.

La velocidad se mantiene como una variable determinante

Es decir, la velocidad se mantiene como una variable determinante, y los datos señalan que cuando se circula a velocidades más altas, la probabilidad de sufrir un accidente grave o mortal aumenta de forma sustancial.\n\nLa relación entre velocidad y gravedad de los accidentes no es casualidad: a mayor velocidad, mayor es la energía del impacto y, por tanto, la severidad de las lesiones.

Además, conducir rápido implica más tiempo y distancia para detener el vehículo. A modo de referencia, si se circula a 120 km/h, la distancia necesaria para detenerse supera la longitud de un campo de fútbol. Estas consideraciones físicas, que se han repetido en numerosos informes de seguridad vial, explican por qué numerosas campañas de control de velocidad han sido consideradas una de las herramientas más eficaces para salvar vidas y reducir heridos.\n\nPara entender el marco local, es relevante mirar los datos del año anterior: durante 2024, la #Ertzaintza llevó a cabo 344 controles de velocidad y vigiló 134.916 vehículos. De ellos, 17.606 conductores fueron denunciados por superar los límites, lo que representa aproximadamente el 13% del total analizado. Aunque las cifras pueden parecer elevadas, los responsables policiales insisten en que cada control forma parte de una estrategia más amplia de concienciación y disuasión, cuyo fin último es que la gente adapte su comportamiento al ritmo seguro de las carreteras.\n\nMás allá de las multas, estas campañas pretenden generar un cambio cultural: recordar que la velocidad no es una curiosidad administrativa, sino un factor de riesgo directo para todos los usuarios de la vía, incluidos peatones, ciclistas y motoristas.

Por ello, la Ertzaintza destaca la importancia de respetar los límites y de adaptar la conducción a las condiciones de cada tramo y, cuando corresponda, a las condiciones climáticas.\n\nA nivel histórico, la lucha contra la velocidad excesiva en Euskadi tiene ya varias décadas de trayectoria. En los años 90 se introdujeron los primeros sistemas de radar móvil y se fueron consolidando campañas anuales que, a lo largo del tiempo, han ido combinando educación vial, vigilancia tecnológica y operativas preventivas.

Aunque la #seguridad vial ha mejorado en general, la velocidad sigue siendo una variable que exige atención constante, por lo que estas campañas periódicas siguen siendo necesarias para mantener baja la siniestralidad y aumentar la confianza de la población en una red viaria suficientemente segura.

En definitiva, el mensaje de las autoridades es claro: respetar la velocidad salva vidas, y la responsabilidad de conducir con prudencia es un compromiso de toda la sociedad.