Informe sobre la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Adulto en el Hospital Universitario Cruces, su acreditación CSUR y su papel en la continuidad de cuidado desde la adolescencia hasta la vida adulta, con foco en el Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas.
Cada año nacen en #Euskadi alrededor de 175 niños y niñas con una cardiopatía congénita. Los avances quirúrgicos y terapéuticos permiten que la mayor parte de estas personas lleven una vida plena, participando de manera activa en sus comunidades.
En este marco, la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Adulto del Hospital Universitario #Cruces se mantiene como la referencia principal tanto en Euskadi como en el conjunto del Estado.
Además, cuenta con la acreditación CSUR, para atender casos de alta complejidad diagnóstica, terapéutica y tecnológica, y acoge pacientes de la CAE y otras comunidades que requieren un nivel de especialización.
Osakidetza subraya que estas unidades ofrecen una atención integral desde la adolescencia hasta la vida adulta, garantizando continuidad asistencial y una coordinación estrecha entre equipos.
Esta unidad ofrece atención integral a adolescentes y adultos con cardiopatías congénitas, garantizando continuidad asistencial desde la etapa pediátrica y adaptándose a las necesidades que van surgiendo a lo largo de la vida.
Atiende el espectro completo de complejidad, desde lesiones simples reparadas hasta cardiopatías moderadas y complejas, y se ocupa de residuales, secuelas y complicaciones frecuentes en la edad adulta, como arritmias, disfunción ventricular, hipertensión pulmonar, tromboembolismo, endocarditis y afectación de la aorta.
El diagnóstico y el cambio demográfico que acompañan a estas patologías han hecho que cada vez haya más personas adultas con cardiopatía congénita que niños.
Todo ello en el marco de un sistema público de #salud que busca la equidad territorial
Se estima que la prevalencia en población adulta es de alrededor de 250 casos por cada 100.000 habitantes, por lo que hoy conviven más adultos que niños con estas condiciones. Este cambio exige unidades asistenciales especializadas y un modelo de seguimiento continuo y multidisciplinar, con recursos dedicados a diagnóstico por imágenes, cirugía, rehabilitación y educación para pacientes y familiares, todo ello en el marco de un sistema público de salud que busca la equidad territorial.
Transición segura hacia la atención adulta: en Cruces, la transición se realiza mediante una consulta conjunta de transición entre Cardiología Pediátrica y la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Adulto, que garantiza un traspaso seguro y adaptado a cada paciente.
Este proceso suele iniciarse alrededor de los 15 años, con sesiones informativas y de acompañamiento que abordan aspectos clínicos, psicosociales y educativos.
El objetivo es que los jóvenes comprendan su enfermedad, conozcan riesgos y cuidados y ganen autonomía para gestionar su salud en la etapa adulta. Este enfoque estructurado permite a #Osakidetza asegurar un modelo sólido y adaptado a la complejidad de estas patologías, en el que la coordinación entre unidades y profesionales subespecializados garantiza una atención segura, integral y continuada a lo largo de todas las etapas de la vida.
A lo largo de las últimas décadas, la región ha ido fortaleciendo su red de CHD, con inversiones en diagnóstico por imágenes, cirugía y rehabilitación cardíaca, y con la promoción de programas de educación para pacientes y familias.
