El Gobierno Vasco aprueba la creación del Consejo Interreligioso de Euskadi, un órgano consultivo formado por 12 representantes de confesiones y entidades reconocidas, destinado a promover la diversidad religiosa y a dotar de un marco estable para el diálogo interreligioso y la elaboración de políticas públicas
El Gobierno Vasco ha dado un paso relevante para la #convivencia entre creyentes y comunidades religiosas al anunciar la creación del Consejo Interreligioso de Euskadi, un órgano destinado a convertirse en un espacio estable de diálogo y asesoramiento entre las instituciones y las confesiones presentes en el territorio.
En esta iniciativa, el Consejo contará con 12 representantes de confesiones, personas y entidades que cuentan con reconocida competencia en la materia, y su principal objetivo es avanzar en un marco de convivencia que tenga como principios la convivencia y la laicidad cooperativa.\n\nLa idea de fondo es que la #diversidad religiosa sea un elemento de enriquecimiento para la sociedad y no un foco de conflicto. Por ello, el Gobierno Vasco ha situado la Dirección de Diversidad, Convivencia y Solidaridad Intergeneracional —dependiente del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico— como la responsable de promover esa convivencia interreligiosa e intercultural, basada en el respeto al pluralismo religioso y a los derechos y deberes de todas las expresiones de fe.
En esas líneas se busca consolidar una convivencia integrada en la vida cotidiana de la ciudadanía vasca, que abarque desde las iglesias y templos hasta las comunidades religiosas presentes en Euskadi.\n\nLa aprobación del decreto que regula este consejo ha llegado tras varios meses de trabajo y revisión, con el objetivo de disponer de conocimiento actualizado, prever escenarios de conflicto, identificar buenas prácticas y contar con argumentos y protocolos que favorezcan la diversidad religiosa.
El texto busca dar a la interlocución institucional una estructura estable y un marco formal para asesorar en las decisiones que puedan afectar al ejercicio de la libertad religiosa y de culto.\n\nEl Consejo Interreligioso de #Euskadi estará formado por representantes de los tres niveles administrativos de Euskadi (Gobierno, diputaciones y ayuntamientos) y por las ocho confesiones que cuentan con la declaración de notorio arraigo, a saber: budista, islam, católica, evangélica, ortodoxa rumana, bahá’í, Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y Testigos de Jehová.
Se prevé la posibilidad de que formen parte otras religiones minoritarias y entidades que promuevan el diálogo interreligioso
Además, se prevé la posibilidad de que formen parte otras religiones minoritarias y entidades que promuevan el diálogo interreligioso. Este carácter consultivo implica que su función principal es facilitar la comunicación y la colaboración entre las instituciones públicas y las confesiones, sin sustituir competencias ni decisiones de las administraciones.\n\nUno de los elementos destacables es que el Consejo busca dotar de una estructura estable a la interlocución institucional en iniciativas o políticas que puedan afectar al ejercicio de la libertad religiosa.
Así, podrá aportar asesoramiento técnico y participar en el diseño de #políticas públicas relacionadas con la diversidad religiosa, garantizando que las decisiones administrativas cuenten con una visión plural y respetuosa con las distintas confesiones.\n\nDesde una perspectiva histórica, la libertad de #religión está protegida en la Constitución española de 1978 y ha sido objeto de desarrollo normativo para garantizar el pluralismo y la no discriminación en el ámbito público.
En Euskadi, la apuesta por la convivencia entre diferentes comunidades religiosas se ha ido fortaleciendo a lo largo de los años mediante iniciativas que promueven el diálogo, la tolerancia y la cooperación entre instituciones y comunidades.
Este nuevo marco formaliza esas experiencias y las sitúa en un canal institucional claro, con el objetivo de anticipar y gestionar posibles tensiones, siempre con la mirada puesta en una sociedad más cohesionada y diversa.
En la práctica, para la ciudadanía, el Consejo representa un espacio de escucha y mediación que puede influir positivamente en ámbitos tan prácticos como la educación, la vida comunitaria, la seguridad y la gestión de espacios de culto, potenciando una convivencia que admite diferencias como parte normal de la vida en común.\n
