Dos identificaciones nuevas en Amorebieta-Etxano impulsan la campaña de ADN para encontrar a más desaparecidos de la Guerra Civil

En Bilbao se entregaron los restos de dos milicianos a sus familias tras la exhumación en Amorebieta-Etxano. Gogora anuncia una campaña de recogida de muestras de ADN para ampliar su Banco Genético y avanzar en la localización de más desaparecidos de la Guerra Civil y la represión.

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En Euskadi se vivió hoy un acto emotivo en Bilbao, donde la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, y el director de Gogora, Alberto Alonso, hicieron entrega a las #familias de los restos mortales de dos milicianos: Cosme Ayala Yoldi y Manuel Hernández Ruidíaz.

Los huesos fueron localizados en la fosa número 11 del cementerio de Amorebieta-Etxano, tras una excavación realizada en julio de 2025, junto con los restos de otras 28 personas.

Una de las hijas de Ayala Yoldi fue la donante de la muestra de #ADN en abril; gracias a ese parentesco directo, el análisis genético se ha acelerado y permitió confirmar la identidad de su padre en pocas semanas.

En el caso de Hernández Ruidíaz, el ADN de su única hija ya formaba parte del Banco genético de #Gogora desde 2023, y fue la coincidencia con los restos exhumados la que permitió completar la identificación de este miliciano.

Durante el acto, San José subrayó que «dos vidas comprometidas desgarradas por la sinrazón de la guerra» no pueden quedar en el olvido, y recordó que estas entregas sirven para que las familias puedan recuperar su historia y, con ello, hacer memoria.

Definió la #memoria democrática y su marco legal como herramientas imprescindibles para la convivencia y la ciudadanía, y afirmó que, sin esas leyes, quizá Manuel y Cosme nunca hubieran podido volver a casa.

Por su parte, Alberto Alonso habló de hacer memoria más allá de grandes actos públicos o placas conmemorativas. Recalcó que la memoria también se construye con horas y días de trabajo discreto, cercano y cercano a las víctimas y a sus familias, con una escucha activa y un acompañamiento constante.

Agradeció a las familias su tesón para lograr la posibilidad de reencontrar a sus seres queridos y mantener viva su dignidad.

Con el objetivo de ampliar las identificaciones y fortalecer el alcance de los esfuerzos actuales, Gogora ha anunciado el lanzamiento de una campaña de comunicación dirigida a cualquier persona que sospeche que algún familiar falleció en el frente o como consecuencia de la represión franquista y cuyos restos no hayan sido recuperados.

La idea es recoger muestras genéticas para ampliar el Banco de ADN y cotejarlas con los perfiles óseos exhumados, con la esperanza de conseguir nuevas identificaciones.

En cuanto a los datos de los hallazgos, se aclara que, si bien hablamos de la fosa del cementerio de Amorebieta-Etxano como una única fosa, en realidad la excavación ha permitido descubrir 11 enterramientos diferentes y un total de 157 personas.

Lo que significa que los perfiles genéticos de los últimos cuerpos ya forman parte del Banco de ADN y permiten avanzar en las identificaciones

El análisis genético de todos estos restos ha concluido recientemente, lo que significa que los perfiles genéticos de los últimos cuerpos ya forman parte del Banco de ADN y permiten avanzar en las identificaciones.

Del lado de las identificaciones, ocho de las 157 víctimas identificadas hasta ahora eran hombres combatientes. Entre los identificados figuran Adolfo Cengotitabengoa Izurza, natural de Muskiz, y Jaime Iñiguez Nieva, natural de Ortuella; también Enrique Contreras, nacido en Linares y vecino de Aretxabaleta; Benigno Hierro Pinedo, de Ortuella; Jacinto Polo Ríos, de Donostia; Jesús Arratibel Ruiz de Alegría, nacido en Zalduondo; Manuel Hernández Ruidíaz, de Matute y vecino de Bilbao; y Cosme Ayala Yoldi, nacido en Navarra y vecino de Barakaldo.

La gestión de este proceso de localización y verificación corre a cargo de un equipo coordinado por Gogora, con la colaboración de Euskal Prospekzio Taldea, encargado de localizar enterramientos potenciales; Aranzadi, que realiza las #exhumaciones y el análisis forense; y Biomics de la Universidad del País Vasco (EHU), a cargo del cotejo de muestras de ADN.

Este programa forma parte del 'Programa de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Guerra Civil', financiado y coordinado por Gogora, y su finalidad es ampliar el conocimiento histórico y humanizar la memoria de las víctimas a través de la ciencia y la cercanía a las familias.

A día de hoy, Gogora insiste en la necesidad de seguir buscando a más familiares que puedan aportar muestras de ADN para continuar identificando víctimas de aquel periodo y de la represión posterior.

El proceso de extracción de muestras es indoloro y no tiene coste alguno para las personas interesadas, que pueden contactarse con Gogora para facilitar su colaboración.

Este esfuerzo colectivo no solo aporta respuestas biográficas, sino que también sienta las bases para una #memoria histórica más completa y humanizada, que sirva de puente entre generaciones y construya una convivencia basada en la verdad y la dignidad de las víctimas.

En resumen, estas dos nuevas identificaciones elevan a ocho el total de reconocimientos entre las 157 víctimas identificadas hasta la fecha. Representan no solo una reparación a la memoria de Ayala Yoldi y Hernández Ruidíaz, sino un paso más en la tarea de acercar a las familias la posibilidad de saber qué ocurrió y, en su caso, devolverles una parte de su historia familiar que la guerra intentó arrancar para siempre.

El programa continúa abierto a quienes deseen participar, con la certeza de que cada muestra puede acercar a más personas a la verdad y a sus seres queridos.