La Coyuntura Ambiental de Euskadi 2025: aire limpio, menos emisiones y retos por delante

Análisis claro de la evolución ambiental en Euskadi en 2025, con avances en la calidad del aire, reducción de gases de efecto invernadero y mayor uso de energías renovables, además de retos en biodiversidad y en la percepción ciudadana.

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La lectura de este documento ofrece una panorámica clara y comparable de la salud del entorno en el territorio y permite ver de forma sencilla qué avances se han logrado y qué retos quedan por delante.

La calidad del aire: avances notables y desafíos pendientes

La buena noticia es que la calidad del #aire sigue mejorando: el 94% de los días registraron niveles buenos o muy buenos, tres puntos más que el año anterior.

Además, la exposición urbana a PM10, partículas en suspensión de hasta 10 micras, se sitúa en 14,1 μg/m3, lo que representa un descenso muy significativo del 33% respecto a 2012.

Las concentraciones de NO2 y de PM se mantienen por debajo de los límites marcados por la normativa europea, consolidando una tendencia de mejora que se vincula a la menor presión del tráfico y de la actividad industrial, así como a la gestión de episodios naturales, como las intrusiones de polvo Sahariano.

La descarbonización y el reto de la movilidad

En el periodo 2005-2024, las #emisiones de gases de efecto invernadero han descendido un 38%, acercándose al objetivo del 45% para 2030.

Este progreso es una señal de que #Euskadi avanza en la dirección adecuada, aunque el informe señala que para sostener y consolidar la senda climática habrá que intensificar esfuerzos especialmente en el transporte y en otras actividades que presentan más dificultades para descarbonizar.

Impulso de las renovables y eficiencia energética

La participación de las #energías renovables en el consumo final de energía continúa creciendo y alcanza el 21,3% en 2024.

Este avance se ha sostenido desde 2018 gracias, principalmente, al impulso de biocarburantes y al desarrollo de tecnologías como la energía solar, la aerotermia y la geotermia.

La recuperación de suelos y la gestión de residuos

La recuperación de suelos potencialmente contaminados continúa su trayectoria positiva: el área regenerada alcanzó 1.639 hectáreas, enmarcada dentro de la Estrategia de Protección del Suelo de Euskadi 2030. Este proceso facilita su reutilización para usos urbanísticos o industriales y favorece la reutilización de espacios ya transformados frente a la ocupación de #suelo natural.

En cuanto a la ocupación del territorio, la tasa de artificialización se mantiene estable en torno al 6,83%, un índice coherente con regiones europeas densamente pobladas.

En materia de residuos

En materia de residuos, la generación de #residuos urbanos se mantiene relativamente estable: Euskadi genera unas 1.116.000 toneladas anuales de residuos urbanos, de las que aproximadamente el 84% proviene de domicilios. Esto supone cerca de 439 kilos por habitante y año, con el objetivo de reducir esa cifra a 419 kilos por persona para el cierre de la década.

Riesgos en agua y biodiversidad: retos claros

El informe también señala ámbitos donde los avances son más lentos, especialmente en el estado ecológico de las masas de agua superficiales y en algunos indicadores de biodiversidad, como las aves acuáticas invernantes, que requieren actuaciones sostenidas y enfoques más integrados.

La protección del territorio se consolida y el 23% de la superficie de Euskadi está protegida por la Red Natura 2000, pero persisten señales de deterioro en determinados grupos biológicos.

El declive de las aves costeras pone de relieve la necesidad de reforzar la #biodiversidad en las políticas sectoriales y en los usos del suelo.

Percepción ciudadana y retos de comunicación

En 2025, el 51% de la población declara estar dispuesta a cambiar sus hábitos para ser más respetuosa con el medio ambiente, mientras que un 34% lo haría si el cambio no supone un gran esfuerzo.

Al mismo tiempo, la preocupación por el cambio climático se reduce ligeramente, y un 28% se declara poco o nada preocupado, lo que evidencia la necesidad de reforzar la sensibilización y la comunicación pública.

Qué dice la autoridad responsable

“Frente al avance del negacionismo climático, la ciencia es la base de nuestras decisiones. Precisamente en estos tiempos en los que los discursos negacionistas ganan espacio, es más necesario que nunca reafirmar nuestro compromiso con la ciencia y con decisiones públicas basadas en la evidencia”, ha subrayado el viceconsejero de Medio Ambiente, Josu Bilbao.

Un contexto histórico y de continuidad

A modo de contexto, Euskadi ha ido reforzando su marco ambiental desde etapas anteriores, con políticas de prevención, innovación en gestión de suelos y un impulso sostenido de energías renovables.

La Estrategia de Protección del Suelo 2030 y otras políticas públicas han buscado aunar economía y cuidado del territorio, promoviendo una transición que reduzca la huella ambiental sin comprometer el progreso social y la actividad económica.

Aunque el balance en 2025 es positivo en varios frentes, el informe señala que la conservación de la biodiversidad, la calidad de las aguas y la reducción de residuos requerirán acciones coordinadas y continuas a lo largo de los años siguientes, con una mayor implicación de la ciudadanía y del sector privado.