La URA cierra la primera fase de las obras de defensa de la regata Ziako en Andoain y anuncia la continuación de la urbanización con 230 metros adicionales de encauzamiento. El objetivo es mejorar la capacidad de desagüe, reducir riesgos y mantener la coherencia con la planificación hidrológica y la urbanización prevista.
En Euskadi ya se ha puesto en marcha una parte importante del plan para encauzar la #regata Ziako en #Andoain y reforzar la defensa frente a las crecidas, un proyecto que coordina la Agencia Vasca del Agua (URA) y depende del Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad.
La intervención forma parte de un conjunto de obras orientadas a aumentar la seguridad en un tramo urbano y, al mismo tiempo, a recuperar un cauce más legible y compatible con la vida de la ciudad.
La primera fase de este programa, que ha llegado a su fin en enero de 2026, consistió en ampliar la sección hidráulica del cauce y en dibujar un trazado renovado entre Martin Ugalde y el polígono Denak.
El objetivo era, en la medida de lo posible, que el río discurra por tramos a cielo abierto y mejore su relación con el entorno urbano, en lugar de seguir dependiendo de coberturas que limitaban la capacidad de desagüe durante episodios de lluvia intensa.
Aunque ya se ha observado una mejora en la capacidad de desagüe, los responsables advierten que el tramo de conexión con las coberturas antiguas sigue condicionando el comportamiento hidráulico global.
En otras palabras, la obra actual reduce parte de las limitaciones previas, pero aún no elimina por completo las limitaciones asociadas a las estructuras cubiertas existentes.
Paralelamente, se ha anunciado la continuación de las obras aguas abajo, con 230 metros adicionales de encauzamiento entre el polígono industrial Denak y la fábrica TKE Elevator.
Este nuevo tramo permitirá sincronizar las actuaciones hidráulicas con las obras de urbanización previstas en la parcela contigua, optimizando recursos y reduciendo las molestias para el entorno urbano.
Adaptándolo al diseño definitivo de la urbanización y asegurando su coherencia con la solución hidráulica global prevista para el Ziako en Andoain
Para ello, se ha actualizado el proyecto de la próxima fase, adaptándolo al diseño definitivo de la urbanización y asegurando su coherencia con la solución hidráulica global prevista para el Ziako en Andoain.
La actuación en Ziako se enmarca dentro de la planificación hidrológica de la #CAPV y de los planes de gestión de #inundaciones vigentes. El Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Oriental identifica este tramo como vulnerable por su carácter urbano, la proximidad de edificios y el historial de crecidas.
Por ello, el PGRI recomienda la recuperación de secciones hidráulicas suficientes y la reducción progresiva de coberturas cuando su mantenimiento suponga un riesgo.
Por su parte, el Plan Hidrológico de la Demarcación solicita compatibilizar la seguridad frente a avenidas con la recuperación ambiental de los cauces urbanos, priorizando soluciones a cielo abierto cuando sea posible, tal y como se ha aplicado en esta primera fase.
Con el cierre de esta primera intervención y el inminente inicio de las obras de los siguientes 230 metros, #URA avanza hacia la ordenación completa del tramo urbano de la regata Ziako en Andoain.
Al finalizar todas las fases, el municipio contará con un cauce hidráulicamente más eficiente, un riesgo de desbordamientos significativamente menor y un entorno urbano mejor integrado con su regata, en sintonía con la visión de ciudades más seguras y vivibles en la Basque Country.
A lo largo de las últimas décadas, la gestión de inundaciones en Euskadi ha evolucionado hacia una combinación de seguridad y recuperación ambiental de los cauces.
Este enfoque ha impulsado recuperar tramos a cielo abierto cuando la planificación lo permite y reducir las coberturas que dificultan la evacuación de caudal en escenarios de crecida, una línea que se refuerza con actuaciones como las de Ziako en Andoain y que busca convertir un riesgo potencial en una infraestructura útil para la ciudad y su gente.
