Las administraciones de Euskadi inician la primera fase del saneamiento en Donibane, alrededor de la plaza Bizkaia, para mejorar la red y reducir vertidos a la bahía de Pasajes, con una inversión cercana a 1,46 millones de euros y un plazo de ocho meses.
En Euskadi, la colaboración entre la Agencia Vasca del Agua (URA), la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de #Pasaia y la Mancomunidad de Aguas del Añarbe ha dado un paso decisivo para mejorar la red de #saneamiento en el entorno de la plaza Bizkaia, en Donibane.
Se ha firmado un convenio para ejecutar la primera fase del proyecto 'Saneamiento de #Donibane en el entorno de la plaza Bizkaia', con una inversión de 1,46 millones de euros y un plazo estimado de ocho meses.
El objetivo es avanzar en la mejora de la red de saneamiento del núcleo y reducir los vertidos en la bahía de Pasajes.
Las obras consisten en la ejecución de una red separativa de colectores para aguas residuales y pluviales que dé servicio a la plaza Bizkaia, a la calle Juan XXIII y al inicio de la calle Donibane.
Las aguas residuales se conducirán a una nueva estación de bombeo en la plaza Bizkaia, desde donde serán impulsadas a la red de la Mancomunidad para su tratamiento en la EDAR de Loiola.
Las obras se iniciarán en el entorno de la plaza Bizkaia y se pondrán en servicio de forma progresiva, para recoger los vertidos de una parte significativa del núcleo urbano lo antes posible.
El proyecto, de cerca de 1,5 millones de euros, se financiará de forma conjunta por las entidades firmantes: Ayuntamiento de Pasaia, 35%; Diputación Foral de Gipuzkoa, 30%; URA, 25%; y la Mancomunidad de Aguas del Añarbe, 10%.
Esta acción se enmarca en un plan más amplio para la bahía de Pasajes
Esta acción se enmarca en un plan más amplio para la bahía de Pasajes, que desde finales de los 90 ha ido avanzando con la instalación del anillo interceptor y su conexión con la depuradora de Loiola, permitiendo mejorar la recogida y depuración de aguas residuales y avanzar en la recuperación ambiental de la bahía.
Aun quedan tramos por completar; el tramo de Donibane resulta clave para conectar a la red general los vertidos aún no incorporados. La ejecución de este tramo ha estado condicionada por la elevada complejidad técnica de intervenir en un entorno urbano como Donibane, con calles estrechas y viviendas cercanas, además de la necesidad de garantizar la continuidad del servicio durante la obra.
Con la primera fase, las administraciones buscan dar continuidad a una actuación estratégica que combine eficiencia técnica, mejora ambiental y beneficio para los vecinos.
Historias y antecedentes: este proyecto forma parte de un historial de mejora ambiental de la #bahía de Pasajes que, desde finales de los años 90, ha visto progresos sostenidos.
En esa década se diseñó y puso en marcha el llamado anillo interceptor, que conecta la red de recogida de aguas residuales con la EDAR de Loiola, en San Sebastián.
Gracias a esa infraestructura, la bahía ha dejado atrás parte de los vertidos sin tratar que antes afectaban a su ecosistema, y se ha avanzado en la recuperación de su entorno natural y en la calidad de vida de las personas que viven y trabajan en la zona.
El tramo de Donibane, por su parte, es considerado clave porque completa la malla de saneamiento y evita que vertidos no tratados sigan llegando a la bahía.
Intervenir en Donibane, sin embargo, requiere un planteamiento técnico cuidadoso: se trata de un área urbana con viviendas y comercios, donde es crucial mantener el servicio de saneamiento durante las obras y minimizar las molestias a vecinos y comercios.
Esta primera fase supone un paso importante para cerrar huecos pendientes y consolidar un sistema de saneamiento más eficiente y sostenible para la ciudadanía de Pasaia.
