Una investigación de Emakunde desmonta el estigma de la feminista como aguafiestas y muestra cómo el humor, presente en imágenes, carteles, canciones y memes, ha impulsado reivindicaciones y cambios en Euskadi desde los años setenta.
El informe, titulado "Otras risas son posibles. Desactivando el mito de la insoportable seriedad del feminismo", fue presentado por la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, en la sede de la institución junto a las investigadoras Iraide Álvarez Muguruza y Sabela Fraga Costa.
Este estudio, financiado por #Emakunde como parte de sus becas de #investigación en Igualdad, propone desactivar uno de los estereotipos más arraigados sobre el movimiento feminista y, al mismo tiempo, explicar qué papel ha desempeñado el #humor en las reivindicaciones del #feminismo vasco.
\nLa directora de Emakunde subraya que el feminismo no es solo denunciar y desmontar estructuras patriarcales: también es un movimiento que crea, imagina y celebra.
En ese marco, la campaña de hace más de 25 años con la colaboración del dibujante Forges se cita como ejemplo de cómo el humor puede generar amplio eco social al denunciar, con ironía, la escasa implicación de los hombres en tareas de cuidado y domésticas.
Esa experiencia se valora como una prueba de que el humor no es un simple accesorio
Esa experiencia se valora como una prueba de que el humor no es un simple accesorio, sino un recurso político capaz de activar el cambio social.\n\nLas autoras –Iraide Álvarez Muguruza, graduada en Ciencia Política y Gestión Pública con especialización en Estudios Feministas y de Género y doctora en Sociedad, Política y Cultura, vinculada a la Universidad de Burdeos, y Sabela Fraga Costa, historiadora del arte y doctora en Bellas Artes– han desarrollado un trabajo exhaustivo.
Para ello recorrieron centros de documentación vascos, mantuvieron encuentros con una decena de organizaciones feministas y realizaron trece entrevistas a mujeres y hombres vinculados a ámbitos académicos, sociales, culturales e institucionales.
Además, analizaron una amplia muestra de documentos, imágenes, cartelística, canciones e incluso memes del espacio digital. El resultado sostiene que el humor es un instrumento capaz de articular prácticas feministas innovadoras y de impulsar procesos de cambio orientados a la igualdad y la justicia social.\n\nEl estudio sitúa una larga tradición: desde los años setenta, las organizaciones feministas de #Euskadi han utilizado el ingenio y la creatividad para difundir sus reclamaciones.
Ese acervo cultural e histórico constituye un patrimonio político de enorme valor que merece ser reconocido y difundido. Las investigadoras destacan la posibilidad de estudiar el humor desde una perspectiva feminista y de género, sin reducirlo a mero entretenimiento, sino reconociéndolo como elemento central en la disputa #política y cultural.\n\nEl informe también invita a avanzar en investigaciones similares, subrayando que es viable analizar el humor desde una mirada feminista para comprender su papel en la construcción de identidades, narrativas y estrategias de movilización.
En este sentido, las autoras recuerdan que el humor, lejos de ser un adorno, puede funcionar como herramienta de influencia pública, capaz de desactivar prejuicios y abrir espacio a nuevas alianzas entre colectivos diversos.\n\nEn definitiva, el documento de Emakunde presenta una lectura dual: por un lado, desmonta estereotipos y, por otro, valida el humor como motor de progreso, capaz de acercar la igualdad a la vida cotidiana.
