La segunda y última jornada del Congreso Internacional de Familias en Vitoria-Gasteiz reunió a más de 400 asistentes y a voces destacadas de la psicología y la educación para revisar el bienestar emocional, la resiliencia y la gestión de conflictos familiares, con anuncios de medidas y programas para el apoyo a las familias vasca.
En #Euskadi se cerró el I Congreso Internacional de Familias, celebrado en el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz, con la considerada segunda y última jornada en la que fueron tomando la palabra voces relevantes del ámbito psicológico y educativo del país.
Más de 400 asistentes siguieron las intervenciones de figuras destacadas y se escucharon, entre otros, los mensajes de la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, y del viceconsejero de Juventud y Reto Demográfico, Xabier Legarreta.
\n\nNerea Melgosa subrayó que las #familias son el corazón que impulsa la vida en la comunidad y agradeció a todas las personas ponentes por sus aportaciones.
El congreso, afirmó, ha sido un éxito y ya se perfila una nueva edición para 2027. Repasó, además, los hitos de las políticas familiares en Euskadi dentro del Marco del V Plan de Apoyo Interinstitucional a las Familias: ayudas a la natalidad para menores de 3 años que, a abril, llegaban a 40.386 niñas y niños y a 38.163 familias, con una extensión prevista hasta los 4 años que sumaría unos 12.000 expedientes más; 3.142 familias monomarentales que han solicitado desde enero el nuevo certificado que reconoce derechos antes inexistentes; y un presupuesto de 940 millones de euros para apoyar la contratación de cuidadores de menores de 14 años.
\n\nLa consejera afirmó también que la conciliación no es un favor, sino una necesidad real, y que la corresponsabilidad no es una fantasía ni un capricho, sino el camino único hacia la cohesión social.
Cerró su intervención reivindicando a las familias, con toda su diversidad, como “el corazón que bombea la sangre de nuestro país” y afirmó que Euskadi debe seguir siendo un referente de diversidad, innovación y calidad de vida.
\n\nPor su parte, Xabier Legarreta situó la salud emocional de las familias en el centro de la agenda institucional y defendió que el bienestar familiar no es una cuestión privada, sino una prioridad pública que requiere coordinación entre la administración, el tercer sector y la sociedad.
Recordó que el servicio #Zeuk Esan ya ha gestionado más de 2.200 consultas en lo que va de 2025, de las que un 40% estaban vinculadas a malestar psicológico, y defendió la escucha activa como una herramienta de política pública: escuchar es intervenir, cuidar y prevenir.
Anunció además el lanzamiento, para 2026, del programa Family Act, un modelo integral de apoyo a las familias, junto a iniciativas digitales como las #Guías de Internet en Familia y el Día Sin Móvil en Familia, ya celebrado en varias ciudades y que ese sábado tendría agenda en Donostia.
\n\nLegarreta añadió que no se puede afrontar la digitalización desde el miedo o la prohibición, sino desde la educación, la corresponsabilidad y la confianza.
\n\nLa jornada central de la mañana estuvo a cargo de la psicóloga Laura Rojas-Marcos, que intervino bajo el título “Bienestar emocional y #resiliencia en la familia”.
Para ella, la familia es la primera escuela emocional, y situó los retos actuales —digitalización, estrés, convivencia e incertidumbre— dentro de un mundo VICA: volátil, incierto, complejo y ambiguo.
“La resiliencia es desarrollar una personalidad capaz de levantarse tras la caída
Compartió, desde su experiencia personal, el concepto de metanoia, ese giro decisivo que modifica la mirada sobre uno mismo y el mundo. “La resiliencia es desarrollar una personalidad capaz de levantarse tras la caída, con quién contar y, si no hay nadie, aprender a hacerlo solo”, resumió.
\n\nRojas-Marcos ofreció cinco claves para educar en resiliencia: autoconocimiento y confianza, hábitos saludables y toma de decisiones, propósito y plan de acción, comunicación cuidadosa y saber pedir y ofrecer ayuda.
Subrayó la importancia de nombrar las emociones y advirtió sobre la baja tolerancia a la frustración como uno de los mayores retos actuales: quienes entrenan esa tolerancia suelen sentir más control sobre su vida y experimentan un mayor bienestar.
\n\nLa siguiente sesión se centró en la #educación emocional como ciencia, con las aportaciones de Cristina Gutiérrez Lestón (La Granja Escola) y Leticia Garcés Larrea (Padres Formados).
Expusieron una parentalidad positiva basada en el buen trato, límites seguros y amor incondicional, sin castigos ni premios. Gutiérrez Lestón defendió que la educación emocional no es solo hablar de emociones, sino entrenar las cinco competencias emocionales (autoconciencia, regulación, autonomía emocional, habilidades sociales y bienestar) con impacto medible, y destacó la necesidad de entornos seguros, también en casa y en la escuela, porque “sin confianza nada funciona, y ese mundo empieza dentro de nosotros”.
Garcés añadió que acompañar a la infancia y a la adolescencia es enfrentar la vulnerabilidad y que solo desde un vínculo seguro pueden mostrarse tal y como son, para convertir esa emoción en un proyecto de vida con sentido, un ikigai personal.
\n\nCerró el bloque científico el doctor en Psicología y Ciencias de la Salud Javier Urra, académico de la Academia de Psicología de España y primer Defensor del Menor.
Su ponencia, “Gestión emocional en las familias, conflictos familiares y bienestar familiar”, defendió a la familia como una institución inatacable y destacó el impacto de la inestabilidad laboral en las decisiones de tener hijos, así como el deterioro de la salud mental de los jóvenes, que necesitan encuentros, debate, espacio y libertad para correr.
Urra hizo hincapié en la confianza en las personas y en el valor de la ilusión y las expectativas de futuro como antídotos frente al malestar contemporáneo, y alertó de que un 73% de la población encuestada considera que los jóvenes hoy no encuentran una perspectiva profesional igual a la de sus mayores.
\n\nEn conjunto, el congreso mostró una visión de futuro centrada en las familias como eje de bienestar social y en la necesidad de políticas integrales que acompañen a las familias en distintas etapas de la vida, con atención especial a la salud emocional, la educación afectiva y el acompañamiento digital responsable.
Este encuentro no solo fue un diagnóstico: fue una hoja de ruta para avanzar hacia comunidades más cohesionadas, con menos fricciones y más herramientas para afrontar los retos de un mundo cambiante.
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