Resumen cercano y detallado del informe 2024 sobre el impacto de las fundaciones y las asociaciones de utilidad pública en Euskadi, con datos de ingresos, gasto, empleo y gobernanza, y su papel en la economía y la vida cotidiana.
En #Euskadi hay un ecosistema formado por 686 #fundaciones y 27.116 asociaciones que, pese a pasar a veces desapercibidas, actúan como pilares clave en educación, servicios sociales, cultura, tecnología, investigación e innovación, así como en la inclusión y la mejora de la calidad de vida de miles de personas.
Estos actores, que complementan la acción pública, aportan un equilibrio entre inversión pública y gestión privada que impulsa el desarrollo económico, social y comunitario de la región.
Este viernes, 5 de mayo de 2026, la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno presentó en Consejo de Gobierno los resultados principales de dos estudios de gran relevancia: Impacto del Sector Fundacional de Euskadi 2024 y, por primera vez, Impacto de las Asociaciones de Utilidad Pública de Euskadi 2024.
Ambos informes, elaborados por los Protectores de estas entidades, ofrecen una mirada sistemática sobre su estructura, recursos, actividad y su contribución social y económica.
En el plano económico, el informe confirma que las fundaciones y las asociaciones de utilidad pública son motores estratégicos para Euskadi. Las fundaciones, por ejemplo, pueden presumir de un impacto económico notable: existen 686 fundaciones que generan ingresos por 1.708 millones de euros. De esa cifra, el 43% procede de financiación pública, con una aportación destacada del Gobierno Vasco y, en menor medida, de las Diputaciones Forales.
El valor añadido que aportan se estima en 2,6 euros de valor de mercado por cada euro recibido de la Administración. El patrimonio agregado de estas fundaciones alcanza los 8.347 millones de euros y su gasto destinado a fines fundacionales supera los 1.315 millones (593 euros por habitante), lo que supone un incremento del 9% respecto a 2023.
Por su parte, Euskadi cuenta con 27.116 asociaciones inscritas, de las que 255 tienen reconocimiento de utilidad pública. En 2024, estas asociaciones obtuvieron cerca de 400 millones de euros en ingresos, de los cuales el 76% provino de financiación pública. El gasto fue de 395 millones, con una aportación de 178 euros por habitante a fines de interés general. Su patrimonio alcanza los 176 millones de euros.
En cuanto a #empleo y participación, el sector fundacional es un importante generador de empleo directo, con 16.400 puestos de trabajo. La presencia femenina es notable: el 57% de las personas empleadas son mujeres, y estas ocupan el 37% de los puestos en los patronatos. Si la tendencia se mantiene, el equilibrio de género en los patronatos podría alcanzarse en 2027. Las asociaciones de utilidad pública suman 6.150 puestos de trabajo y movilizan la implicación de más de 15.000 personas voluntarias, fortaleciendo la cohesión social y el civismo. En este ámbito, el 73% de las personas trabajadoras son mujeres y representan el 53% de los puestos en las juntas directivas, lo que señala avances claros hacia modelos de gobernanza más inclusivos y representativos.
Percepción de la juventud en Euskadi sobre la inmigración extranjera
A través de una encuesta online realizada por el Observatorio Vasco de la Juventud, se obtuvieron datos sobre la percepción de los jóvenes en Euskadi respecto a la inmigración extranjera. Estos datos muestran cambios en los últimos años y revelan opiniones divididas sobre la cantidad de personas extranjeras en la región.Los informes subrayan la necesidad de avanzar en transparencia
Más allá de las cifras, los informes subrayan la necesidad de avanzar en transparencia, conocimiento y evaluación de la actividad de fundaciones y asociaciones de utilidad pública.
También insisten en diseñar políticas públicas basadas en datos para reconocer, acompañar y potenciar el papel que estos sectores desempeñan en el desarrollo social y económico de Euskadi.
En conjunto, estas entidades actúan como un complemento esencial de la acción pública: crean empleo, atienden a colectivos con necesidades especiales, promueven la cultura y la vida comunitaria y favorecen el avance del conocimiento e la investigación.
Históricamente, el tejido fundacional vasco ha crecido en paralelo a la evolución institucional de la región, alimentando un modelo de cooperación entre lo público y lo privado que ha sabido adaptarse a los cambios sociales y económicos.
En ese sentido, estos datos no solo muestran cifras; reflejan una trayectoria que ha venido fortaleciendo desde hace décadas un marco de gestión orientado a resultados y a un mayor bienestar para la ciudadanía.
Este marco, además, se proyecta como base para la Estrategia Vasca 2030 para el Fomento de la Educación en el Ocio, que ya plantea convertir el ocio educativo en una palanca de desarrollo personal y social a largo plazo.
En resumen, el informe subraya que fundaciones y asociaciones de utilidad pública son un modelo clave para el bienestar y el desarrollo de Euskadi, capaces de generar empleo, financiar proyectos que llegan a miles de personas y contribuir a una #sociedad más cohesionada y participativa.
Su progreso depende de una mayor #transparencia y de políticas públicas que aprovechen su saber hacer para impulsar un crecimiento con valores y resultados visibles para la ciudadanía.
