EPDS 2024 en Euskadi: sube la pobreza real y cambia el mapa de la desigualdad; así nos afecta y qué propone el Gobierno Vasco

La Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales (EPDS) 2024 presentada en Donostia muestra un incremento de la pobreza real y cambios en los indicadores de bienestar, además de un conjunto de medidas públicas para afrontar la pobreza y la desigualdad en Euskadi.

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Esta #EPDS se ha venido elaborando desde 1986 y, como en ediciones anteriores, se realiza de forma bianual. En esta edición 2024, la muestra alcanza casi 4.500 hogares y más de 10.000 personas de #Euskadi se han involucrado. El objetivo central es claro: entender qué factores empujan a la pobreza, cómo se manifiestan en la vida cotidiana y dónde conviene enfocar las políticas públicas para reducir la vulnerabilidad.

La EPDS describe la #pobreza en tres dimensiones, para no conformarse con un único dato: la pobreza de mantenimiento (la relación entre lo que ganan los hogares y el mínimo gasto necesario); la pobreza de acumulación (la capacidad de ahorro y de disponer de bienes básicos como vivienda, coche o ordenador); y la pobreza real, que es la combinación de ambas, la que realmente afecta al día a día de las personas.

Esa tríada permite saber no solo si hay menos ingresos, sino si esos ingresos permiten sostener una vida digna y con posibilidades de futuro.

Contexto 2024: una economía más cara y un tejido poblacional en cambio

Durante 2024, Euskadi vivió una subida sustancial de precios, con una inflación interanual del 3,6%.

Las cifras de años anteriores, 2023 (3,1%) y 2022 (5,4%), venían marcando una presión al consumo que se siente especialmente en alimentación, vivienda y transporte.

Este encarecimiento hizo que muchos hogares notaran un peso más grande en la cesta de la compra y, para algunos, se tradujo en dificultades para cubrir necesidades básicas.

Además, la EPDS 2024 señala un crecimiento poblacional significativo impulsado en parte por la llegada de población extranjera. Según datos de EUSTAT, entre 2023 y 2024 entraron en Euskadi 117.545 personas inmigrantes; este incremento trae consigo retos añadidos para la empleabilidad, el acceso a la vivienda y la capacidad de ahorro de ciertos colectivos, que pueden presentar mayores niveles de vulnerabilidad.

Datos principales y lectura de la realidad

- La pobreza real en Euskadi pasa del 4% al 6,1%, cifra que sitúa a ese indicador en niveles similares a los de 2018.

En términos de personas, hablamos de 134.493 individuos afectados.

- El bienestar de las #familias muestra matices: el porcentaje de hogares con bienestar casi completo es del 26,2% frente al 23,9% de 2022. Por otro lado, el porcentaje de hogares con bienestar completo baja del 51,4% al 45,5%.

- En la dimensión de mantenimiento de ingresos, la tasa de pobreza cae ligeramente de 7,3% a 7,2% (157.948 personas).

- En desigualdad, el coeficiente de Gini mejora de 26,9% a 25,9%, una reducción que indica que, aun con más gente en pobreza, la distribución de ingresos es algo más equitativa que antes.

- En indicadores de acumulación, se observan cambios preocupantes como el incremento de familias que no han podido tomar ni una semana de vacaciones por motivos económicos (del 13,9% al 18,8%) y un aumento en hogares sin coche de antigüedad inferior a 10 años (del 58,1% al 64,4%).

Por el lado de la habitabilidad, bajan los problemas de humedad de las viviendas (del 12,4% al 9,8%) y la exposición a ruidos y contaminación se mantiene en cifras altas pero descendentes (del 8% al 7,4%).

Lo que se propone desde la administración para combatir la pobreza y la desigualdad

Lo que se propone desde la administración para combatir la pobreza y la desigualdad

Ante estos datos, la consejera Melgosa presentó una batería de medidas que el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, junto con otros departamentos del Gobierno Vasco, están poniendo en marcha para frenar la pobreza y reducir la desigualdad:

- Bonos de Alimentación para familias vulnerables (hasta 900 euros al año).

- Bono Social Térmico (cobertura de necesidades de cientos de miles de familias).

- Decreto de familias monoparentales que, por primera vez, contempla ayudas específicas desde 1 de enero de 2026 y ya ha recibido miles de solicitudes.

- La Estrategia de Garantía Infantil de Euskadi 2030, cuyo objetivo prioritario es reducir la pobreza infantil y cerrar la brecha con la población adulta.

- Ayudas a la crianza, con un incremento de la ayuda de 200 euros al mes por hijo hasta los 4 años.

- Ayuda de Renta de Garantía de Ingresos (RGI) con una cuantía base prevista de 583,07 euros mensuales en 2026.

- Ayudas de Emergencia Social (AES), que en 2024 llegaron a 55.790 personas en Euskadi.

- Gratuidad de las haurreskolas: el Consorcio Haurreskolak ofrece educación gratuita para el ciclo 0-2 años.

- PADI, un programa de salud bucodental gratuito para unos 108.000 menores de 0 a 6 años, financiado por Osakidetza.

A modo de cierre, la presidenta de la EPDS 2024 deja claro que el objetivo no es solo medir, sino traducir los números en políticas que lleguen a las personas que están en mayor vulnerabilidad.

La experiencia de las últimas décadas demuestra que Euskadi es capaz de generar “colchón, red y comunidad” para sostener a las familias cuando aprietan las circunstancias.