La compañía conmemora su aniversario en Bilbao, cuna de su historia, con un acto institucional que subraya su papel en Euskadi, su evolución global y su apuesta por la cooperación público-privada para avanzar en la electrificación y la seguridad del suministro.
En Bilbao, la ciudad donde nació #Iberdrola a principios del siglo XX, la compañía conmemoró hoy sus #125 años de historia con un acto institucional en el que se rindió homenaje a las personas e instituciones que han contribuido a su trayectoria desde sus orígenes en la capital de Bizkaia.
El evento reunió a directivos, representantes institucionales y el conjunto de actores que han acompañado a Iberdrola a lo largo de su evolución, y sirvió para reafirmar el arraigo de la firma en #Euskadi y su papel como gran motor energético de la región.
El Lehendakari Imanol Pradales asistió al acto y, durante su intervención, ensalzó la relación entre Iberdrola y Euskadi, destacando la capacidad de la empresa para crecer desde el ámbito local y convertirse en una de las principales compañías energéticas del mundo.
Pradales recordó que la trayectoria de Iberdrola se ha forjado en un periodo de cambios profundos para la economía vasca y para España, y subrayó la importancia de que organismos públicos y privados sigan trabajando juntos para enfrentar los retos de la #energía del siglo XXI.
Entre los reconocimientos, el Lehendakari valoró especialmente la labor de José Ignacio Berroeta, antiguo consejero de la firma fallecido en 2023, y la del actual presidente del Grupo Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, por impulsar a la empresa como agente tractor de Euskadi y como ejemplo de colaboración público-privada.
También lanzó un mensaje de optimismo sobre las oportunidades futuras y la necesidad de que la región aproveche las nuevas capacidades para atraer proyectos y empleo.
El propio Lehendakari afirmó que “Iberdrola es hija de la primera oleada de industrialización vasca” y, con esa herencia, 125 años después se erige como una pieza clave para el renacer industrial y tecnológico no solo de Euskadi, sino de Europa.
En su intervención dejó claro que el marco regulatorio estatal debe incentivar la inversión en redes eléctricas y debe aprovechar las herramientas económicas y fiscales que ofrece la Unión Europea.
En su opinión, el presente y el futuro de la actividad industrial y del empleo en Euskadi pasan por una agenda energética que asegure un suministro suficiente, seguro y competitivo.
El presente y las perspectivas de Iberdrola en lo que la compañía describe como la era de la electricidad
Durante la celebración se presentó un libro conmemorativo que recorre el pasado, el presente y las perspectivas de Iberdrola en lo que la compañía describe como la era de la electricidad.
Este concepto, popularizado por la Agencia Internacional de la Energía, describe el proceso de electrificación de la economía y la #transición energética global.
El volumen recoge hitos históricos de la empresa, hitos regionales y visiones para la próxima década, con énfasis en inversiones en redes, renovables e innovación.
La conmemoración llega en un momento en que Euskadi continúa consolidando su papel como polo industrial y tecnológico, y donde Iberdrola apuesta por consolidar su liderazgo mediante inversiones que fortalezcan la red eléctrica, incrementen la seguridad del suministro y permitan avanzar hacia un modelo más sostenible.
Además, el acto puso de relieve la trayectoria de Iberdrola como una compañía que ha sabido adaptar su crecimiento a los cambios regulatorios y tecnológicos, manteniendo siempre un vínculo estrecho con la economía vasca y con las políticas públicas que buscan generar empleo estable y desarrollo de largo alcance.
En suma, la ceremonia de #Bilbao no fue solo un aniversario: fue una declaración de intenciones sobre el camino de Iberdrola, la energía como base del progreso regional y el compromiso con una transición energética que combine fiabilidad, innovación y oportunidades para la gente de Euskadi y más allá.
El acto dejó claro que la historia de Iberdrola en Euskadi no es un simple recuerdo, sino un proyecto vivo que seguirá acompañando al tejido industrial vasco en su evolución hacia un futuro más limpio y eficiente.
