El informe Diagnóstico del Sistema Educativo Vasco 2025 presenta mejoras en rendimiento, equidad y financiación, con énfasis en la FP Dual y la reducción del abandono escolar.
El informe, elaborado por el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI) y coordinado por la viceconsejería de Políticas Educativas, ofrece una radiografía actualizada de lo que funciona y de los retos que persisten.
Se trata de un marco que forma parte del sistema bienal de evaluación y que busca orientar la estrategia educativa de los próximos años, ajustándose a los marcos europeos y a la Estrategia Integral para la Mejora de Resultados 2024-2028.
Su meta es proporcionar una visión global del sistema, identificar fortalezas y, sobre todo, señalar áreas donde es necesario intensificar las políticas de apoyo.
Los datos correspondientes a 2025 muestran una evolución positiva tanto en Primaria como, especialmente, en Secundaria. #Euskadi sigue destinando una parte relevante de su PIB a educación: 5,4% en 2022, por encima del 4,9% promedio del conjunto del Estado. En el curso 2022-2023, el gasto por alumno en la red pública alcanzó los 11.880 euros anuales, cifra que subraya el compromiso de mantener una #educación de calidad frente a la media española. En el periodo 2024-2025, 85.581 alumnos y alumnas utilizaron el comedor escolar público y 20.773 el transporte escolar. La inversión dedicada a becas ascendió a 77,7 millones de euros. Estos datos consolidan la educación como eje estratégico de cohesión social y de igualdad de oportunidades, en un contexto que exige mantener el esfuerzo y orientar los recursos a la mejora continua del sistema.
INDICADORES ESTRUCTURALES EN COMPARACIÓN CON EUROPA
La ratio de abandono escolar temprano se situó en 5% en 2024, frente al 13% del Estado y el 9,3% de la Unión Europea.
En 2025, Euskadi ha reducido esa cifra a 3,6%, una de las más bajas de Europa y una señal de la capacidad del sistema para retener a su alumnado. La escolarización a los 16 años alcanza el 98,4% (curso 2022-2023), y el 55,7% de la población entre 25 y 64 años cuenta con estudios terciarios (2023), frente al 41,4% en España y el 35,1% en la UE-27.
En formación permanente de personas adultas, la participación ha aumentado 5,3 puntos desde 2020, situándose también por encima de la media estatal y europea.
FORMACIÓN PROFESIONAL: CRECIMIENTO Y CONSOLIDACIÓN
La #Formación Profesional continúa siendo uno de los pilares del sistema. En el curso 2024-2025, la FP alcanza 50.688 estudiantes matriculados, lo que supone un crecimiento del 3,3% respecto al curso anterior. La FP Dual sigue expandiéndose: en 2024-2025, más de 36.000 estudiantes desarrollan formación en modalidad dual, 2.800 de ellos en modalidad dual intensiva, fortaleciendo la conexión entre centros educativos y el tejido productivo. Este modelo consolida su crecimiento en FP Básica, Grado Medio y Grado Superior y amplía la participación empresarial. La inserción laboral se sitúa alrededor del 85%. En definitiva, la FP continúa consolidándose como itinerario formativo y profesional de referencia.
RESULTADOS ED 2025: EVOLUCIÓN POSITIVA EN PRIMARIA Y SECUNDARIA
La Evaluación Diagnóstica 2025, realizada en 836 centros con la participación de más de 44.000 estudiantes, muestra una evolución positiva del conjunto del sistema. En 4º de Primaria se aprecian avances en castellano (+6,1 puntos) y matemáticas (+4,3 puntos), mientras que la competencia en euskera se mantiene en niveles similares a la edición anterior, en un contexto de creciente diversidad lingüística en las aulas.
En 2º de ESO, la mejora es más significativa: euskera (+10,2 puntos), castellano (+7,6 puntos) y matemáticas (+5,1 puntos), lo que apunta a una consolidación progresiva de las competencias a lo largo de la trayectoria educativa.
El análisis por niveles de rendimiento refuerza esta tendencia, con porcentajes de inicio de curso reducidos en áreas clave y un continuo avance en resultados globales.
En el ámbito de la equidad
La tasa de graduación en 4º de ESO alcanza el 94,3%, consolidando una trayectoria positiva en la última década. En el ámbito de la equidad, el nivel socioeconómico continúa influyendo en el rendimiento, como ocurre en otros sistemas europeos. Sin embargo, desde ED23 a ED25, la diferencia entre alumnado con ISEC alto y bajo se mantiene estable en 4º de Primaria (+1,1 puntos), mientras que en 2º de ESO la brecha se reduce en 16,8 puntos, lo que señala una mejora significativa en términos de equidad.
La reducción de brechas en Secundaria evidencia la capacidad del sistema para amortiguar desigualdades de origen.
SÍNTESIS DE RESULTADOS DE LA ED 2025
Se observan mejoras generalizadas en todas las competencias. En 4º de Educación Primaria hay evolución positiva y estabilidad; en 2º de ESO, la mejora es más acusada y generalizada. Se registra una disminución del alumnado en nivel inicial. Los resultados aumentan en todas las competencias tanto en la red pública como en la concertada. Las diferencias asociadas al ISEC persisten, pero todos los niveles obtienen mejoras y todos los modelos lingüísticos registran avances. El alumnado en situación no idónea y el alumnado de origen extranjero también mejora resultados.
A PARTIR DE ESTOS RESULTADOS: COMPROMISO CON LA MEJORA CONTINUA
A partir de estos datos, el Departamento orienta y refuerza actuaciones en aquellos ámbitos donde la información muestra mayores necesidades, combinando el refuerzo de competencias básicas —con especial atención a la lectura y a la matemática—, el acompañamiento a los centros, apoyos específicos para estudiantes con mayores dificultades y el fortalecimiento de la formación y el apoyo al profesorado, con el objetivo de favorecer trayectorias de éxito y consolidar una mejora sostenida de los resultados desde un enfoque de equidad.
La consejera Pedrosa subraya que la evaluación diagnóstica no se concibe como un ejercicio de autocomplacencia, sino como una herramienta de mejora continua: “El Diagnóstico 2025 refleja avances en un contexto más complejo que hace una década.
Es una base sólida, pero también una llamada a seguir trabajando con rigor y autoexigencia”. Añade: “La evaluación periódica forma parte de nuestra responsabilidad pública: analizar con honestidad, reforzar lo que funciona y actuar allí donde persisten dificultades.
