El Gobierno Vasco presenta un decreto actualizado que crea la categoría de alto rendimiento, reconoce a clubes de alto nivel y refuerza la protección y las oportunidades de las personas deportistas, con foco en inclusión, carrera dual y administración digital.
En Euskadi, el Gobierno está tramitando un nuevo Decreto de Deporte de #Alto Nivel para sustituir al vigente desde 2010 y para alinearse con la nueva Ley de Actividad Física y Deporte de Euskadi.
El objetivo es actualizar el modelo vasco de #deporte de alto nivel y ofrecer una respuesta más ágil y completa a las necesidades de las personas deportistas y de las entidades que compiten en la élite.
Este paso llega en un momento en que el rendimiento de las atletas y de los clubes vascongados se ha vuelto más profesional y demandante, y la regulación existente ya no cubría las particularidades de modalidades modernas y de las estructuras de apoyo que hoy sostienen a la élite deportiva.
La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha subrayado que “el deporte de alto nivel genera referentes, inspira a las nuevas generaciones y contribuye a proyectar #Euskadi al mundo”.
Con estas palabras se resume una de las ideas centrales del decreto: no es solo premiar resultados, sino construir un ecosistema que permita que el talento vasco crezca y tenga una proyección internacional sostenida.
Una de las novedades más relevantes es la creación de la categoría de alto rendimiento. Esta figura reconocerá y respetará a las personas deportistas que ya compiten a nivel internacional, aunque aún no hayan conseguido la máxima élite deportiva.
Es decir, no se limita a los campeonatos más altos, sino que contempla una ruta de apoyo para quien ya compite fuera de nuestras fronteras y, con ello, se facilita la continuidad de su desarrollo.
Además, se ha previsto que estas categorías sean también aplicables a modalidades autóctonas que cuentan con competiciones de alcance mundial, como el Remo en banco fijo, los #Herri Kirolak o la Euskal Pilota, que, aun sin ser olímpicas, mantienen un alto nivel de competencia internacional.
En el decreto anterior, estas modalidades no podían ser reconocidas como de alto rendimiento, y ahora esa limitación queda superada.
El nuevo marco también introduce de forma más clara las categorías de promesas y talentos, gestionadas en coordinación con las Diputaciones Forales.
Se configura así un modelo más progresivo y mejor coordinado entre las distintas instituciones que forman el sistema deportivo vasco, y se crea un marco de trabajo interinstitucional entre Gobierno Vasco y Diputaciones para gestionar y atender a estas figuras a través de una Comisión específica.
La normativa integra expresamente a los clubes deportivos de alto nivel
Por primera vez, la normativa integra expresamente a los clubes deportivos de alto nivel, reconociendo su papel tanto en la competición de máxima categoría como en la promoción del deporte base.
Este reconocimiento no solo valora sus éxitos deportivos, sino que los sitúa como agentes estratégicos para el desarrollo de la cantera y de la base deportiva que sostiene la élite.
En cuanto a la protección de las y los deportistas, el decreto refuerza derechos y beneficios ante situaciones como el embarazo, la maternidad/paternidad o la adopción, garantizando la conservación de derechos y prestaciones durante estas etapas.
También contempla mecanismos de prórroga en casos de lesiones graves que impidan competir temporalmente, con el fin de evitar pérdida de posición y de oportunidades para las trayectorias individuales.
La norma avanza, además, hacia un deporte más inclusivo. Se actualiza el tratamiento del deporte adaptado y se buscan criterios más homogéneos para todas las personas deportistas. Se reconoce la figura del deportista de apoyo en las modalidades donde es necesaria, para garantizar que los proyectos puedan sostenerse con un enfoque más humano y práctico.
Otra línea esencial es la mejora de la compatibilidad entre deporte y estudios. Se mantienen y fortalecen las medidas para desarrollar la carrera dual, facilitando que deportistas y estudiantes puedan compaginar su formación académica con la competencia y los entrenamientos.
En la gestión administrativa, se impulsa una administración más ágil y digital: se plantean tramitaciones electrónicas de solicitudes y certificaciones para simplificar los procedimientos y facilitar el acceso a los derechos y beneficios asociados al reconocimiento de alto nivel.
Con este impulso, Euskadi refuerza su apuesta por el deporte de alto nivel, mejora la protección de quienes compiten en la élite y consolida un modelo que favorece el desarrollo del deporte base, crea referentes para las nuevas generaciones y potencia la proyección internacional de la comunidad.
Este decreto no solo moderniza el marco normativo, sino que también sienta las bases para un ecosistema deportivo más justo, eficiente y sostenible a largo plazo.
