Una mirada cercana a la tendencia de viajar sin internet ni cobertura, llamada 'deadzoning', para escapar del estrés, vivir en el momento y reconectar con personas y la naturaleza.
En Estados Unidos, Si te satura la agenda y el móvil no para de avisar, hay una respuesta que empieza a ganar seguidores: viajar sin señal ni wifi. A esto le ponen nombre en inglés: deadzoning. Consiste en ir a lugares remotos donde no hay cobertura para dejar de lado las notificaciones, concentrarse en las personas que te acompañan y en lo que hay delante: montañas, ríos, bosques o playas.
No se trata de ir a cualquier sitio, sino de elegir destinos donde realmente puedas estar presente, sin distracciones digitales ni la presión constante de estar al día.
Con todo, no es una moda caprichosa: hay números detrás de la tendencia. Un estudio de la operadora de aventuras en pequeños grupos G Adventures señala que el 58% de los viajeros busca estas experiencias para “relajarse y desestresarse”, y un 41% quiere desconectar de las presiones del trabajo y de la vida diaria.
Además, entre los más jóvenes es donde más peso tiene la idea de apagar el teléfono y conectar con lo que rodea. Estas personas dicen que hace bien dejar de estar disponibles las 24 horas y que el mundo sigue girando aun sin mensajes ni redes sociales.
La historia de este fenómeno no es nueva, pero sí está madurando. El propio concepto de desconexión digital existe desde hace años, pero ahora se ha convertido en una alternativa de turismo serio: no todos buscan el viaje con el mejor selfie, sino una experiencia que sirva para recargar energías y volver a casa con más claridad y menos cansancio mental.
Y de ahí que las agencias poco a poco ofrezcan rutas y destinos que eliminan la cobertura como parte del programa, o que ciertos alojamientos brillen precisamente por la ausencia de señal.
Un ejemplo citado por los medios es el de Johan Konst, un viajero holandés que se aventuró en Brasil hacia la Amazonía en abril de 2023. Su grupo pasó varios días sin internet ni móvil en una lodge alejado de las grandes ciudades. Al principio fue desconcierto: no podía responder a clientes de su empresa de relaciones públicas ni seguir las noticias. Pero, a los pocos días, se dio cuenta de que estaba viviendo una experiencia diferente: el día transcurría sin prisas, las jornadas incluían paseos por el río, encuentros con otros viajeros y momentos para conversar sin interrupciones.
En palabras de Konst, “el mundo va muy despacio cuando no estás pendiente del teléfono” y aquello le dejó una sensación de libertad que no había experimentado antes.
El movimiento también se ve reflejado en lugares que ya estaban hechos para el descanso y la reflexión. CIVANA Wellness Resort & Spa, en el desierto de Sonora, Arizona, lanzó un programa llamado “Do Not Disturb” para ayudar a los huéspedes a desconectar del teléfono.
Se entregan dispositivos para guardar los propios durante la estancia, se organizan comidas sin pantallas y se promueven clases de bienestar. Es un ejemplo de cómo la desconexión digital ya no es solo una experiencia aislada, sino un servicio pensado para quien quiere priorizar el descanso real sobre la pantalla.
Descubre los mejores destinos para viajar desde Zaragoza
Descubre algunos de los destinos más populares para viajar desde Zaragoza y disfrutar de unas vacaciones inolvidables. Desde la belleza de Italia hasta la romántica París, pasando por la encantadora Lisboa y los paraísos de las islas españolas. También te recomendamos visitar Marrakech en el norte de África o explorar los Balcanes y descubrir la belleza de Albania.¿Dónde se puede probar este tipo de desconexión? Entre los destinos que suelen recomendarse dentro de este marco figuran:
- Ecuador: cuatro noches en la selva amazónica, con noches en casa de una familia local y caminatas diarias por bosques y cascadas, además de visitas a centros de rescate animal y ceremonias culturales cercanas a comunidades locales.
- Tailandia del norte: desde Chiang Mai, caminatas por montañas que llevan a aldeas remotas y exploración de cuevas en balsas de bambú.
- Antártida: una travesía en zodiac por la llamada ‘continente blanco’, con avistamientos de fauna y excursiones para acercarse a paisajes helados y salvajes.
- Patagonia: rutas para excursionistas experimentados, recorriendo Torres del Paine y Los Glaciares, con montañas intactas y glaciares como telón de fondo.
- África Austral: dos semanas recorriendo paisajes desérticos de Namibia antes de un safari en Etosha y una última parada en Ciudad del Cabo.
Contemplar la #naturaleza y dedicar tiempo a actividades que no requieren estar conectado a internet
Estos ejemplos muestran que la desconexión no significa aislamiento. Al contrario, la idea es cambiar lo superficial por lo real: conversar con compañeros de viaje, contemplar la naturaleza y dedicar tiempo a actividades que no requieren estar conectado a internet.
El resultado suele ser una perspectiva más clara sobre la vida diaria, menos estrés y, a la larga, mayor energía para afrontar la rutina familiar, laboral y social.
Para quien se anime a probarlo, el consejo es elegir operadores de confianza y destinos con servicios de emergencia y organización suficiente para no quedarse desprotegido.
Llevar lo básico para la convivencia diaria, planificar las actividades en grupo y dejar margen para la improvisación son claves. Y, sobre todo, hacer de la desconexión una experiencia consciente: no se trata solo de dejar el teléfono guardado, sino de decidir intencionadamente qué se quiere ganar con ese silencio de pantalla.
En definitiva, el auge de los #viajes sin señal encaja con una demanda de sentido práctico: descansar bien, valorar el tiempo con quienes te rodean, y volver a casa con la cabeza clara y un rumbo más definido.
Si el estrés del día a día te tiene agotado, una escapada que privilegie la presencia real podría ser justo lo que necesitas para volver con más disciplina y propósito.
