Supuestamente una variante de salmonella vinculada a huevos en desuso ha provocado decenas de casos en Estados Unidos, generando preocupación en las autoridades sanitarias y consumidores. La retirada de productos en varias regiones evidencia la gravedad de la situación.
La causa principal, presuntamente, sería una contaminación en ciertos lotes de huevos de gallina, distribuidos en varias regiones del país, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas preventivas.
Supuestamente, al menos 95 personas en 13 estados diferentes han sufrido infecciones por salmonella, según informaron las agencias de #salud pública estadounidenses.
Entre los estados afectados se encuentran California, Florida, Arizona, Nevada, Nueva York y Washington, siendo California el más afectado en número de casos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) están coordinando la investigación para determinar el origen exacto de la contaminación.
El brote se ha vinculado a huevos de la marca 'Sunshine Yolks', que se distribuyeron en tiendas y restaurantes desde el 16 de junio hasta el 9 de julio de 2025, en cantidades que supuestamente superan las 200,000 unidades.
La marca, con sede en California, emitió una alerta de retiro voluntario de sus huevos, que en su mayoría son conocidos por sus características de yemas grandes y color dorado, y se comercializaban en envases individuales y también en formatos a granel para servicios de alimentación.
Los huevos afectados, que se distribuyeron en supermercados y a proveedores de alimentos, estaban envasados en cartones con los códigos CA 7695 y fechas de venta que iban desde el 1 de julio hasta el 18 de septiembre de 2025.
Se recomienda a los consumidores que revisen sus compras y eviten consumir huevos que puedan estar en los lotes afectados.
La salmonella es una bacteria que puede causar infecciones graves
La salmonella es una bacteria que puede causar infecciones graves, especialmente en niños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Los síntomas generalmente aparecen entre 12 y 72 horas después de la ingesta y suelen incluir diarrea, fiebre y dolor abdominal. Aunque la mayoría de las personas se recuperan sin tratamiento, en algunos casos la infección puede ser severa y requerir hospitalización.
Supuestamente, en la actualidad, las autoridades sanitarias están inspeccionando las granjas y los procesos de producción de los huevos en cuestión.
La presencia de salmonella en productos de consumo masivo no es nueva; en 1986, un brote similar en California llevó a una regulación estricta sobre la seguridad en la producción de huevos, y desde entonces, las medidas preventivas han sido una prioridad.
Además, presuntamente, la industria avícola ha estado implementando mejoras en los controles sanitarios, pero la contaminación en ciertos lotes sigue siendo un riesgo.
La situación actual evidencia la necesidad de mantener estrictos controles de calidad y de que los consumidores permanezcan atentos a las alertas oficiales.
Se aconseja a quienes presenten síntomas tras consumir estos huevos que acudan a un centro de salud y reporten su caso. La rápida acción y la identificación temprana pueden prevenir complicaciones mayores. La investigación continúa abierta para determinar si la contaminación se debe a fallos en la cadena de producción o a otros factores relacionados con el manejo de los alimentos.
En el contexto internacional, la salmonella en huevos ha sido responsable de varias crisis sanitarias en el pasado, como en Europa en 2008, cuando se retiraron millones de huevos contaminados en varios países.