Popeyes y One Piece: el menú que desata la fiebre por las cajas coleccionables y la reventa online

Popeyes se alía con One Piece para lanzar un menú temático y cajas bento coleccionables; la fiebre entre aficionados ha generado colas y ventas en reventa en internet, además de merchandising exclusivo.

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En Estados Unidos, El fenómeno llega a las cadenas de comida rápida con una colaboración que mira de frente a la #cultura pop japonesa. #Popeyes ha estrenado un menú inspirado en "One Piece", la célebre serie de manga y anime, y, además, ha puesto a la venta cajas bento #coleccionables que se convirtieron en objetos muy codiciados en cuestión de horas.

Esta es la primera gran alianza de Popeyes con una saga de anime, y ya está dejando huella entre quienes buscan prendas, recuerdos y, por supuesto, comida de calidad.

Entre los elementos del lanzamiento destacan un Luffy Bento Box que viene con dos piezas de pollo característico de Popeyes y macarrones con queso; junto a ello, una bebida con sabor a lo que llaman Gum-Gum Fruit Lemonade; y para completar, una tarta o cupcake llamada Chopper’s Cupcake.

Todo ello se ofrecía en un conjunto, el Luffy Bento Bundle, que incluía varias piezas de pollo, mac y queso, la bebida y el postre. En algunos locales, el precio de estos packs rondaba los 13,99 dólares; y la opción más simple de bento individual costaba alrededor de 7,99 dólares.

Además, se anunciaron artículos de #merchandising como llaveros y camisetas que se pondrían a la venta en shop.popeyes.com alrededor del propio lanzamiento.

La llegada del producto desató colas largas en al menos seis ciudades, con aficionados que esperaron horas para hacerse con una de las cajas coleccionables.

Las imágenes y los videos que circulan en redes muestran filas que serpentean por los estacionamientos y la esperanza de hacerse con una pieza que, por su condición de edición limitada, podría convertirse en objeto de colección.

No faltaron quienes, para financiar su compra, decidieron vender el artículo en plataformas de segunda mano, y algunas de estas ventas en sitios como eBay alcanzaron importes que rivalizan con el valor de productos de edición limitada: en algunas pujas, las cajas y los bento boxes llegaron a venderse por cifras cercanas a los 1.000 dólares.

Pero las historias no quedan ahí: algunas personas que lograron hacerse con cajas o productos coleccionables empezaron a publicarlas en línea y a venderlas por precios menores, como en torno a 200 o 350 dólares, mientras que el coste de otros paquetes podría variar según su estado y la demanda.

Incluso se han visto ejemplos de precios de venta de las propias cajas de cartón, que ha habido quien ha puesto a la venta por alrededor de 15 dólares cada una.

Estas dinámicas de oferta y demanda muestran cómo, cuando se combina comida rápida con una licencia de entretenimiento muy popular, el interés puede ir más allá de comer: se convierten en objetos de colección y, para algunos, en oportunidades de negocio.

Además del #marketing de comida y objetos

Además del marketing de comida y objetos, la compañía anunció que el miércoles 15 de abril lanzaría mercancía exclusiva asociada al acuerdo, que incluiría llaveros, camisetas y, por supuesto, las mismas Bento Boxes, disponibles para comprar online.

Es una jugada que muchos analistas ven como una forma de convertir un lanzamiento de comida en una experiencia de consumo multimedia y en un escaparate para atraer a un público joven que suele moverse entre internet y las tiendas físicas con facilidad.

Para entender el porqué de tanto alboroto, conviene saber de qué va "One Piece". Es un manga japonés creado por Eiichiro Oda en 1997 que, desde entonces, ha sido traducido a varios idiomas y ha dado lugar a anime, películas y una amplia gama de productos.

Según Crunchyroll, la obra ha vendido más de 600 millones de ejemplares, lo que la sitúa entre los cómics más vendidos de la historia. Oda figura entre los autores más vendidos a nivel mundial y es, además, uno de los creadores no anglófonos con mayor éxito global. Este contexto explica, en parte, por qué una cadena de comida rápida decide asociarse con una licencia tan popular: la idea es crear un fenómeno de consumo que combine comida, entretenimiento y coleccionismo.

En resumen, la operación de Popeyes con One Piece ha conseguido su objetivo: convertir una simple comida rápida en una experiencia de marketing que genera conversación, colas y ventas secundarias en el mercado de coleccionables.

Es un ejemplo de cómo las grandes marcas hoy buscan aprovechar tendencias culturales para ampliar su alcance, despertar la nostalgia de fans y atraer a nuevos clientes, todo ello dentro de una estrategia más amplia de merchandising y ofertas por tiempo limitado.

En un país con una cultura de consumo tan dinámica, este tipo de iniciativas pueden tener una vida corta en la mesa, pero dejan huella en el imaginario de los aficionados y en el discurso de mercado de la industria de la comida rápida.