Meta planea recortar alrededor de 8.000 puestos en la primera tanda, con más despidos por venir, mientras apuesta fuerte por la inteligencia artificial para cambiar su negocio.
En Estados Unidos, #Meta prepara una movida que marcará su temporada de cambios: una primera ola de #despidos que afectaría alrededor de 8.000 empleos, es decir, aproximadamente el 10% de su plantilla global. La fecha objetivo para este primer recorte es el 20 de mayo, y las fuentes cercanas a la empresa señalan que habrá más despidos en la segunda mitad del año.
A falta de confirmación oficial, este plan coincide con la estrategia de la compañía de hacerse más eficiente y de impulsar su negocio con la inteligencia artificial (IA).
En otras palabras, la firma de Mark Zuckerberg está reacomodando su estructura para enfocarla en la #IA y en proyectos que prometen generar más productividad.\n\nLa idea detrás de estos despidos no es nueva: es parte de una reordenación que Meta ya vivió en los años recientes. En 2022 y 2023 la empresa llevó a cabo un proceso de “año de eficiencia” que terminó eliminando alrededor de 21.000 puestos. Ahora, con un negocio más grande y una inversión muy fuerte en IA, la dirección quiere reducir capas y complejidad para que la toma de decisiones sea más rápida y directa.\n\nDentro de la reorganización, uno de los movimientos importantes ha sido la reorganización de Reality Labs, la división centrada en hardware y experiencias de realidad virtual y aumentada.
Además, se ha creado una nueva unidad llamada “Applied AI” cuyo objetivo es acelerar el desarrollo de agentes de IA que puedan escribir código y realizar tareas complejas de forma autónoma.
Parte de este cambio implica trasladar personal a la recién creada Meta Small Business y a otras áreas internas donde la IA debe tener un papel más destacado
Parte de este cambio implica trasladar personal a la recién creada Meta Small Business y a otras áreas internas donde la IA debe tener un papel más destacado.\n\nEn lo económico, Meta atraviesa un momento de equilibrio entre gasto y ingresos. El año pasado la empresa declaró ingresos por más de 200.000 millones de dólares y una ganancia de unos 60.000 millones. Sus acciones mostraron una ganancia modesta este año, y la compañía reportó tener cerca de 79.000 empleados a cierre de diciembre. Con estos números, la dirección quiere demostrar que la IA no es solo una promesa sino un motor para hacer más rentable la inversión en #tecnología y en servicios digitales.\n\nEste movimiento de Meta se enmarca en una ola más amplia en el sector tecnológico. Otras grandes del sector también han recortado personal en los últimos meses: Amazon ha reducido aproximadamente 30.000 puestos de trabajo, y Block, la fintech, ha eliminado casi la mitad de su plantilla. En todos los casos, las explicaciones oficiales apuntan a buscar mayor eficiencia ante un entorno de mayor inversión en IA.\n\nPara un lector español de derechas y con conocimientos limitados, conviene entenderlo así: las empresas grandes, cuando ven un gasto elevado y futuro incierto, tienden a ajustar su estructura para no perder competitividad.
La IA aparece como la gran palanca para hacer más con menos, pero eso tiene un coste humano directo en el corto plazo. El reto es que estas decisiones, aunque justificadas desde el punto de vista económico, afecten lo menos posible a quienes dependen de su salario para vivir.
En el fondo, se trata de un choque entre productividad y empleo: la tecnología facilita nuevos servicios y eficiencia, pero también presiona para una mayor concentración de tareas y una reducción de personal.\n\nEn resumen, Meta avanza con su estrategia de IA y eficiencia, anunciando una primera ronda de despidos y dejando en el aire cuánto será el segundo paso.
El tiempo dirá si estas medidas logran, como pretende la dirección, que la empresa crezca de forma más sólida en un terreno dominado por la IA, o si el ajuste tendrá efectos más amplios sobre el #empleo y la confianza de inversores y trabajadores.\n
