La marca de chocolate Snickers, de Mars Wrigley, lanza una promoción dirigida a personas llamadas Reese y sus variantes para ganar un año entero de barras Peanut Butter. Incluye un registro online, recompensas para los primeros afortunados y un sorteo final.
En Estados Unidos, La empresa de chocolates #Mars Wrigley acaba de anunciar una campaña de #marketing que, a simple vista, parece hecha para llamar la atención y hacer ruido entre los consumidores.
La idea central es sencilla: si tu nombre es Reese, Reece, Rhys u otras variantes aceptadas, tienes la posibilidad de ganar un año entero de barras #Snickers Peanut Butter de forma gratuita.
La promoción se presenta como una especie de apuesta personal con la marca, y para participar hay que hacer un compromiso online que dura hasta el 11 de junio.
A partir de ahí, se sortearán premios y se anunciarán ganadores a lo largo de las próximas semanas.
La campaña tiene además un componente de creación de contenido: al frente de la idea está un grupo de personas llamadas Reese, que servirán como foco de las nuevas piezas publicitarias.
En la dirección creativa está el humorista Eric André, conocido por su estilo irreverente, que se encargará de dirigir una serie de vídeos de reacción de los participantes probando las barras de Snickers Peanut Butter y también la versión en helado de la marca.
Este enfoque busca que las audiencias se identifiquen con experiencias reales y con el concepto de que no hay que renunciar a lo que se quiere, incluso cuando se trata de elegir entre texturas distintas en un mismo producto.
¿En qué consiste exactamente la promoción? Las reglas, según la empresa, dicen que las personas con el nombre #Reese o variaciones permitidas pueden inscribirse firmando online una promesa o pledge relacionada con la marca.
Entre quienes se inscriban, los primeros 100 elegibles recibirán recompensas especiales, y posteriormente se elegirá de forma aleatoria a 25 ganadores que obtendrán un suministro anual de productos Snickers Peanut Butter.
Es decir, una década de barras para cubrir el consumo de todo un año, siempre que la suerte acompañe y se cumplen los requisitos.
La campaña se apoya en Snickers Peanut Butter
En cuanto a los productos involucrados, la campaña se apoya en Snickers Peanut Butter, que la marca describe como una barra que combina crema de cacahuete, cacahuetes crujientes, caramelo y nougat cubiertos de chocolate con leche.
También se menciona una versión de helado de Snickers Peanut Butter, que mantiene los cacahuetes tanto dentro como encima del helado. En el propio material de la marca se señala que el objetivo es ofrecer una experiencia de sabor que no obligue a elegir entre crema y crujiente, sino que una ambas texturas en un solo bocado.
En precios orientativos, la página de la campaña sugiere rangos que van desde cerca de 1,50 dólares para una barra suelta hasta alrededor de 6 dólares para paquetes más grandes, dependiendo del comercio.
Históricamente, esto no es algo nuevo en la publicidad de Snickers. La marca nació en 1930 y, entre otras curiosidades, tuvo en su momento un nombre distinto en algunas regiones: Marathon era el nombre que recibió en el Reino Unido hasta 1990, cuando se cambió a Snickers para unificar la imagen de la familia de barras.
Por su parte, Reese, creadora de las clásicas Reese’s Peanut Butter Cups, apareció en el mercado a finales de los años 20, cuando su inventor, H. B. Reese, empezó a fabricar chocolate con crema de cacahuete. Estas referencias históricas ayudan a entender por qué una campaña que juega con nombres propios puede resultar tan llamativa para el público.
La apuesta de la marca refleja una estrategia de marketing basada en experiencias y participación directa del consumidor. Más allá de las muestras o regalos, la idea es generar conversación y visibilidad en redes sociales mediante contenidos reales y cercanos, que conecten con un público que valora tanto el sabor como la textura del chocolate.
En un mercado saturado de promociones, la capacidad de crear historias alrededor de un nombre concreto y de las preferencias de los consumidores puede marcar la diferencia.
Si te llamas Reese y quieres intentarlo, solo tienes que seguir las instrucciones de la página oficial antes del 11 de junio y cruzar los dedos para entrar en el sorteo final.
En cualquier caso, la iniciativa deja claro que las grandes marcas siguen buscando formas novedosas de conectar con los clientes, incluso a través de pequeñas anécdotas personales como un nombre propio.
