Si te quedan cinco años para jubilarte, aún estás a tiempo de asegurar un buen retiro. Te explicamos, sin rodeos y al estilo de la calle, cómo retrasar la jubilación, buscar un segundo ingreso o incluso usar tu casa para vivir mejor. Porque nadie va a cuidar de ti mejor que tú mismo.
En Estados Unidos, Muchos americanos se jubilan antes de tiempo y luego se arrepienten. Y aquí, en España, pasa tres cuartos de lo mismo. El sistema público de #pensiones está cada vez más justo, la edad de #jubilación sube (ya va por los 67) y quien se retira anticipadamente suele llevarse un buen chasco cuando ve el importe de su pensión.
Pero ojo, que si te quedan unos cinco años para colgar las botas, todavía puedes hacer cosas para que tus últimos años sean de oro y no de penuria.
Lo primero: no esperes que el Estado lo resuelva todo. La pensión media en España ronda los 1.200 euros al mes, y con eso no tiras ni de lejos si vives en una ciudad grande. Así que tienes que rascarte el bolsillo por tu cuenta. Una de las estrategias más eficaces es retrasar la jubilación. Sí, sé que no es lo que quieres oír, pero si aguantas dos o tres años más, conseguirás tres cosas: más años cotizando (y por tanto una pensión más alta), menos años en los que tendrás que vivir de tus ahorros, y además podrás seguir usando el seguro médico de la empresa (o el convenio especial).
Si estás sano y el trabajo no te mata, alarga un poco la vida laboral.
Otra opción es demorar el cobro de la pensión pública. En España, si retrasas la jubilación más allá de la edad legal, te aplican un coeficiente que aumenta la pensión hasta un 2% por cada año extra.
No es moco de pavo: si te jubilas a los 70, tu pensión puede ser un 6% o más alta que si lo haces a los 67. Y si te jubilaste antes de los 65, te penalizan. Así que, si puedes, espera.
También puedes buscarte un ingresillo extra durante la jubilación
Pero no todo es esperar. También puedes buscarte un ingresillo extra durante la jubilación. ¿Has pensado en dar clases particulares, pasear perros, vender cosas por internet o conducir para una app de reparto? No hace falta que te mates, solo dedicar unas horitas a la semana.
Con diez euros la hora y diez horas a la semana, te sacas 400 euros al mes. Eso paga la compra o el recibo de la luz. Y lo mejor: no tienes que justificárselo a nadie. Si además eres autónomo, puedes compatibilizar la pensión con el trabajo por cuenta propia hasta cierto límite.
Otra jugada es echar mano de seguros de vida que tengas contratados. Si ya no hay hijos pequeños ni deudas que cubrir, puedes rescatar el valor acumulado. No es una jubilación, pero un pellizco te ayuda. Y si eres propietario de tu vivienda, la hipoteca inversa puede ser tu aliada. El banco te paga una renta mensual a cambio de quedarse con la casa cuando fallezcas. Sirve para complementar la pensión sin tener que vender el piso, pero ojo porque los intereses pueden ser altos. Infórmate bien antes de firmar.
Ahora, si te quedan cinco años, tienes tiempo para ahorrar agresivamente. Dedica un porcentaje alto de tu sueldo a un fondo de #inversión indexado o a un plan de pensiones privado. Con un interés compuesto de un 5% anual, lo que metas hoy se multiplica. Pero no te vayas a productos raros: elige fondos de renta variable diversificados o inmuebles. La historia demuestra que a largo plazo la bolsa sube, aunque haya altibajos. Si no quieres riesgos, letras del Tesoro o depósitos, pero dan poco.
Y no olvides la lección de los americanos: muchos se retiran a los 62 y luego viven con lo justo. Piensa que la esperanza de vida es larga (80 años de media en España), así que necesitas financiar al menos 15 años de ocio. Si no has ahorrado lo suficiente, tendrás que recortar gastos o volver a trabajar. Mejor prevenir que lamentar.
En resumen: retrasa la jubilación, demora la pensión, busca un trabajillo extra, usa tus seguros o tu casa, y ahorra a tope estos años. Nadie te va a regalar nada. Así que, como diría cualquiera, ponte las pilas y asegúrate de que tu jubilación sea un premio, no un castigo.
