Análisis sobre si conviene iniciar las distribuciones mínimas requeridas (RMD) de 2026 temprano en el año o esperar, con pros y contras y consejos prácticos. Incluye contexto histórico y una ilustración en euros.
Aunque la normativa permite retirar en cualquier momento dentro del año, siempre que se cumplan los plazos, la decisión puede influir en la carga fiscal, la liquidez y la salud de la cartera.
No existe una regla única que funcione para todos: todo depende de su situación particular, del rendimiento de sus inversiones y de su planificación fiscal.
Para entender el marco, conviene recordar qué es una #RMD y por qué importa. Las RMD obligan a retirar una cantidad mínima de una cuenta de #retiro tradicional o de ciertos planes de empresa para evitar sanciones; la edad para comenzar a pagar estas distribuciones ha cambiado en años recientes.
A partir de 2023, la edad mínima para iniciar las RMD se elevó a 73 años y, según la legislación vigente, se prevé un eventual incremento a 75 años en 2033.
El primer RMD puede diferirse hasta el 1 de abril del año siguiente en que cumple 73 años, y los siguientes deben tomarse antes del 31 de diciembre de cada año.
Estos plazos permiten cierta flexibilidad, pero también exigen coordinación entre IRPF, ingresos y gastos.
Ventajas de tomar la RMD temprano
- Completar la tarea: al hacerla en febrero o primavera, se reduce el riesgo de olvidos que podrían derivar en penalidades o en cobrar más #impuestos de lo previsto al cierre del año.
- Aprovechar condiciones del mercado: si la cartera está en una fase favorable a comienzos de año, un retiro temprano podría ser más manejable y permitir ajustar la exposición de la inversión antes de posibles volatilidades posteriores.
- Planificación fiscal más clara: al retirar antes, puede encajar mejor con estimaciones de ingresos y deducciones, especialmente si anticipa cambios en su tipo marginal o en deducciones por año.
Contras de tomar la RMD temprano
- Menos crecimiento libre de impuestos: retirar temprano reduce el saldo que podría seguir creciendo con impuestos diferidos, lo cual podría disminuir la acumulación total a largo plazo.
- Impacto en la jubilación: retirar demasiado pronto podría limitar su capacidad de generar rendimientos compuestos durante años con mayores rendimientos, especialmente si su horizonte de retiro es amplio.
Ventajas de esperar
- Crecimiento con ventajas fiscales: posponer la RMD permite que el dinero siga dentro de la cuenta y crezca con impuestos diferidos durante más tiempo
- Crecimiento con ventajas fiscales: posponer la RMD permite que el dinero siga dentro de la cuenta y crezca con impuestos diferidos durante más tiempo, lo que podría aumentar el monto disponible para la jubilación.
- Mayor flexibilidad de escalado: al esperar, existe la posibilidad de ajustar el retiro a su situación fiscal real del año en cuestión, evitando saltos de tramo impositivo y aprovechando posibles estrategias de distribución cualificada para donaciones (QCD).
- Estrategias de planificación: algunas personas esperan para coordinar RMDs con otros ingresos, reduciendo la posibilidad de subir de tramo al fusionar ingresos de jubilación y trabajo.
Contras de esperar
- Mayor riesgo de olvido o confusión: si se espera demasiado, podría olvidarse la distribución hasta caer en una penalización o en un pago que desordene la planificación anual.
- Volatilidad y cambios de mercado: retrasar la RMD expone al individuo a la volatilidad de los mercados en el año, lo que podría afectar el valor de la cartera y el monto de la distribución que finalmente se necesita.
- Higiene de impuestos y flujo de efectivo: posponer la RMD puede dificultar la coordinación con devoluciones de impuestos o con pagos de otros compromisos fiscales, especialmente si los ingresos cambian a lo largo del año.
Notas fiscales y de planificación
- No hay una “regla de oro” para elegir fecha; la decisión debe alinearse con su situación de ingresos, deducciones y metas de jubilación.
- En algunos casos, una distribución calificada para donaciones (QCD) podría reducir la carga tributaria de la RMD, si corresponde.
- Si ya dejó pendientes RMDs del año anterior, es posible que quede un plazo corto para completar esa distribución sin incurrir en sanciones; conviene verificar fechas límite locales y asesorarse.
Para ilustrar con euros, supuestamente, si una distribución hipotética de 10.000 USD se convirtiera a euros, podría situarse alrededor de 9.200 a 9.300 EUR, dependiendo del tipo de cambio vigente en ese momento. Esta conversión es solo ilustrativa y está sujeta a variaciones del mercado cambiario.
Historia y contexto adicional: a nivel histórico, la regulación de las RMD ha cambiado varias veces, con ajustes en las edades de inicio y en los montos mínimos, en parte para adaptarse a cambios demográficos y a las expectativas de vida.
Estas modificaciones reflejan un esfuerzo por equilibrar las necesidades de ingresos de jubilados con la sostenibilidad fiscal del sistema. Aunque el marco general permanece, es importante revisar cada año las reglas vigentes y, si es posible, planificar en consulta con un asesor financiero para adaptarse a cambios en la legislación y en la situación personal.
