BYD supera a Tesla en ventas globales de vehículos eléctricos y Canadá firma un acuerdo con China para permitir la importación de miles de EVs chinos, con posibles efectos en empleo y precios.
En la práctica, #BYD lideró las ventas de #autos eléctricos a nivel mundial en varios trimestres recientes, un hecho que ha sacudido las narrativas sobre liderazgo tecnológico en movilidad eléctrica.
En Canadá, un acuerdo de comercio con China permitiría la entrada de hasta 49.000 coches eléctricos chinos al mercado canadiense. El pacto, formalizado en la semana previa, establece un arancel máximo del 6,1% para estos vehículos. El objetivo oficial es atraer #inversiones en la cadena de suministro de vehículos y baterías, además de fortalecer empleos locales en el sector automotriz.
Las autoridades señalan que, dentro de tres años, el acuerdo podría favorecer inversiones conjuntas entre empresas canadienses y chinas para fabricar vehículos en #Canadá y asegurar una red de suministro más robusta.
El impacto real sobre empleos y salarios dependerá en buena medida de la implementación y de la respuesta de la industria nacional.
Las reacciones no se hicieron esperar. Unifor, el sindicato privado más grande del país, criticó la apertura de Canadá a autos chinos y advirtió que podría poner en riesgo empleos locales si las prácticas competitivas y subsidios estatales distorsionan el mercado.
Presuntamente, el ajuste de la fuerza laboral y las cadenas de suministro requerirá políticas de re-skilling y apoyo técnico durante la transición.
En cuanto a precios para el consumidor, el acuerdo podría traducirse en opciones más asequibles. Una proyección citada durante las negociaciones indica que, en cinco años, más de la mitad de estos vehículos importados podrían costar menos de 32.200 euros, cifra que equivale a un umbral de entrada por debajo de ese rango para una franja de coches eléctricos de gama media. Supuestamente, este desarrollo podría ampliar el acceso a la movilidad eléctrica para familias canadienses con ingresos medios.
BYD nació en 1995 como fabricante de baterías y ha evolucionado hacia automóviles y autobuses eléctricos
El contexto histórico del sector ayuda a entender el fenómeno. BYD nació en 1995 como fabricante de baterías y ha evolucionado hacia automóviles y autobuses eléctricos, logrando una presencia global que ha crecido con fuerza en la última década.
Tesla, por su parte, ha mantenido un perfil alto en mercados clave y líneas de alto rendimiento, pero BYD ha conseguido consolidar su liderazgo gracias a economías de escala y una red de proveedores que facilita la reducción de costos.
Los analistas destacan que la preferencia por BYD refleja, entre otros factores, la sensibilidad del consumidor hacia precios y la disponibilidad de modelos heterogéneos, que van desde sedanes compactos hasta SUV familiares.
