Granollers y Zeballos revalidan Roland Garros y dan forma a la era dorada del dobles

La pareja hispano-argentina formada por Marcel Granollers y Horacio Zeballos celebra otro título en Roland Garros, revalidando su triunfo y consolidándose como una de las duplas más dominantes del circuito. A sus 40 y 41 años, siguen escribiendo una historia de reinvención y constancia.

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En París, la tierra batida volvió a vestir de gloria a una de las parejas más constantes del circuito: Marcel #Granollers y Horacio Zeballos. La dupla hispano-argentina se llevó este año la final de #dobles de #Roland Garros tras vencer a Harri Heliövaara y Henry Patten por 6-4 y 6-2, en apenas 76 minutos.

Con este triunfo no solo defendieron con oficio su título, sino que además sumaron su tercer Grand Slam juntos, un hito que les sitúa entre los equipos más dominantes del #tenis de dobles en la última década.

A los 40 años de Granollers y a los 41 de Zeballos, esta pareja atraviesa el mejor tramo de sus carreras. Han alcanzado la cima del ranking mundial de dobles y acumulan ya 16 títulos, entre ellos ocho Masters 1000 y, además de Roland Garros 2025 y 2026, el US Open 2025.

El recorrido para llegar a este momento no fue lineal: antes de ganar su primer grande, habían rozado varias finales y sufrido decepciones que amenazaban con hacerles abandonar la idea de triunfar en individuales.

“Ganar estos trofeos no es algo normal. Estuvimos muchas veces cerca y también vivimos momentos de desilusión. Por eso lo valoramos tanto”, reflexionó Granollers tras la coronación.

La presión de lograr un gran título, de pronto, dejó de pesarnos cuando entendimos que lo que nos quedaba era reinventarnos y ser fieles a lo que nos funcionaba en dobles.

Esa fue, según el propio Granollers, la clave para alargar la carrera y pelear por torneos que antes parecían inalcanzables. Zeballos, por su parte, se mostró emocionado y agradecido: “Me encanta entrenar, ver partidos y buscar mejorar cada día. Si conservas esa ilusión, los años pasan de otra forma”.

La conquista del año pasado en París sopló un aire nuevo sobre su trayectoria. El peso de perseguir un primer gran título se desvaneció; ya no se trataba de demostrar algo a los demás, sino de hacerse un sitio en el palmarés con la convicción de que podían competir al máximo nivel día a día.

La pareja volvió a dar otro golpe en la central del tenis de dobles: volvió a levantar el trofeo de París y dejó claro que su dominio no era una casualidad

En esas condiciones, la pareja volvió a dar otro golpe en la central del tenis de dobles: volvió a levantar el trofeo de París y dejó claro que su dominio no era una casualidad, sino una consecuencia de trabajo, paciencia y química entre dos jugadores que se entienden sin necesidad de palabras.

Más allá de la anécdota de la final, lo que está detrás de este éxito es una filosofía de trabajo que no cambia pese a la edad. #Zeballos insiste en que la chispa por entrenar y competir sigue intacta: “Me encanta cada día, cada entrenamiento y cada partido. Esa ilusión de seguir mejorando es lo que mantiene vivo todo el proyecto”. Mientras tanto, Granollers aporta la experiencia de quien ha sabido gestionar las irregularidades de una carrera tan longeva: “Nos enfocamos en el día a día y sabemos que aún tenemos cosas para mejorar”, afirma, ya mirando hacia Wimbledon y otro capítulo por escribir.

Con este nuevo capítulo, la pareja parece haber encontrado un modelo que funciona para ellos: combinar constancia física, lectura táctica de los partidos y una sintonía que nace en la pista y se mantiene fuera de ella.

Esa combinación les ha permitido no solo sumar títulos, sino también consolidar un legado: son bicampeones de Roland Garros y nombres fijos en la conversación sobre las grandes duplas de la #historia reciente del tenis.

La historia de Granollers y Zeballos, lejos de cerrarse, promete seguir sendo una referencia para las nuevas generaciones: “Nos enfocamos en el día a día, porque todavía tenemos cosas para mejorar”, admite Granollers.

Zeballos, por su parte, ya se permite soñar con futuros desafíos, sabiendo que, si el deseo y la disciplina siguen ahí, las páginas de esta historia pueden seguir sumando capítulos.

Y si algo está claro, es que, mientras la motivación acompañe, este dúo seguirá sorprendiendo al mundo del tenis con su forma de jugar y de entender el deporte."