El Millonario incorpora al defensa Tobías Ramírez, joven de Argentinos Juniors, tras pagar 3,5 millones de dólares por el 80% de la ficha. El vínculo con Coudet busca acelerar su adaptación para Apertura y Sudamericana.
El joven llega en un momento en que el equipo de Chacho Coudet quiere sumar minutos de juego para sus jóvenes promesas y darle continuidad a un proceso de renovación defensiva que ya se venía rumoreando.
Ramírez no tenía lugar asegurado en Argentinos este año y apenas disputó dos encuentros, por lo que la operación encajó en la estrategia de fichar con rapidez a un jugador que puede pelear un puesto desde el inicio.
En la negociación, Argentinos conservó el 20% del pase y River se quedó con el resto, tras pagar 3,5 millones de dólares, una cantidad que, si bien sorprende, está dentro de la lógica de apostar por una pieza con proyección y contrato a largo plazo.
Ya está habilitado para jugar tanto en el Apertura como en la Sudamericana, justo en una fase del año en la que River necesita continuidad y variantes en su eje defensivo.
El perfil de Ramírez es el de un defensor alto y equilibrado: mide 1.85 metros y es sólido en los duelos aéreos, un rasgo que siempre suma en las salidas desde atrás. Aunque su mano dominante es la derecha, es ambidiestro y puede salir con comodidad con ambos perfiles, lo que le da versatilidad para jugar como primer o segundo central.
En las inferiores de Argentina acumuló más rodaje que en la Primera de Argentinos: 43 partidos en la categoría de estreno de los Bichos; en la Sub 17 sumó 27 encuentros y en la Sub 20 sumó 20, además de haber sido capitán del equipo en el Mundial Sub-20 disputado en Chile 2025, donde Argentina llegó a la final y terminó subcampeón.
Estas experiencias sirven para entender por qué Coudet se inclinó por él: liderazgo, manejo del balón y capacidad para leer el juego a alta velocidad.
La historia personal de Ramírez también añade una capa de compromiso y emoción a su llegada. En el debut en Primera se presentó ante River con 17 años y, pese a la presión de estrenarse frente a un gigante, mostró carácter. En aquella época, el jugador llevaba el apellido Palacios en la documentación juvenil, pero a los 18 decidió cambiarlo por Ramírez en honor a su padrastro, una figura paterna que lo acompañó desde temprano.
River Plate se corona campeón de la Primera División y se consolida como el club más exitoso
River Plate logró su 37º título de Primera División y se convierte en el club más ganador en la historia del fútbol argentino. El equipo millonario, que ascendió a la categoría máxima en 1908, ha cosechado numerosos campeonatos a lo largo de su trayectoria, alcanzando un total de 70 títulos locales e internacionales.El hecho de que eligiera ese apellido para su vida adulta fue una promesa de reconocimiento hacia quien, según cuenta la familia, le enseñó valores y le dio estabilidad cuando más lo necesitaba.
Refleja la cultura de superación que suele acompañar a las jóvenes promesas del fútbol argentino: cada paso adelante viene acompañando a una historia personal de esfuerzo y apoyo familiar
Este relato, que circuló entre familiares y compañeros, refleja la cultura de superación que suele acompañar a las jóvenes promesas del fútbol argentino: cada paso adelante viene acompañando a una historia personal de esfuerzo y apoyo familiar.
Ahora, Ramírez se encuentra trabajando junto al plantel de River para sumar minutos lo antes posible. ¿Cuándo debutará en el nuevo club? Aunque las demarcaciones y el calendario pueden variar, la idea es que gane rodaje a corto plazo para estar disponible en momentos clave del Apertura y de la Copa Sudamericana.
En el corto plazo, el entorno de River quiere que el defensa participe de las próximas jornadas sin perder la cabeza: el calendario es apretado y el equipo debe afrontar un tramo con varios compromisos en poco tiempo.
Con la ambición de Coudet de refrescar la columna defensiva y con Ramírez buscando consolidarse como una pieza de proyección, el choque de ideas en la zaga entre experiencia y juventud promete nuevos capítulos.
Para el aficionado, la llegada del joven central representa una esperanza de futuro inmediato y de transición que puede ser clave en un River que quiere volver a ser protagonista en todas las competiciones.
Si Ramírez se adapta al ritmo del primer equipo y mantiene la confianza de su técnico, es posible que su nombre se empiece a escuchar con frecuencia en los próximos meses, especialmente en encuentros exigentes donde la solidez defensiva marca la diferencia.
