Culotta toma las riendas de San Lorenzo y ya arma el plan para estabilizar el club
Marcelo Culotta inicia su mandato en San Lorenzo y ya se pone manos a la obra: reuniones con el cuerpo técnico, definición de refuerzos, y una transición institucional que busca evitar sobresaltos tras meses convulsionados.
Marcelo Culotta ya empezó a moverse como presidente de San Lorenzo, aunque la toma de posesión formal está prevista para este jueves junto con la nueva Comisión Directiva.
El dirigente que ganó las elecciones del último sábado con el 29 por ciento de los votos llevó a cabo un conjunto de reuniones y contactos desde el día siguiente a los comicios para poner en marcha una gestión que busca ordenar un club que ha tenido meses movidos y convulsos.
La primera señal clara fue en el fútbol profesional. Según pudo saber Clarín, Culotta encabezó una reunión con el entrenador Gustavo Álvarez, a la que asistieron quienes integrarán la nueva estructura del área: Guillermo Franco, #Walter Perazzo y #Martín Saric (hermano de Mirko).
El encuentro, que se extendió durante más de dos horas, sirvió como una primera presentación formal entre las partes y dejó una impresión positiva: todos compartieron diagnóstico y un horizonte de trabajo en conjunto.
La charla se centró en las necesidades inmediatas del plantel de cara al segundo semestre. Entre los temas destacados estuvo la organización de la pretemporada, un aspecto que aún no tiene resolución definitiva, y la delicada situación económica de la institución, que obliga a pensar en ventas para equilibrar las cuentas, pero sin renunciar a la competitividad deportiva.
En este marco, Álvarez expuso cuáles son las prioridades para reforzar el equipo. El entrenador quiere incorporar un marcador central, un lateral izquierdo, un volante creativo y variantes ofensivas, con especial foco en un centrodelantero y extremos que amplíen las opciones de ataque.
La asistencia de Culotta a la reunión con el cuerpo técnico también funcionó como un mensaje político: el nuevo presidente quiso dejar claro que la gestión se va a involucrar de lleno en la planificación deportiva, rodeado por las personas que tendrán responsabilidad directa en las decisiones de fútbol durante su mandato.
Una de las incógnitas que aún está por resolverse es la continuidad de Pablo Barrientos, quien venía desempeñándose como presidente del fútbol en la dirigencia transitoria.
El flamante oficialismo quiere mantenerlo, pero habrá que ver si él se siente cómodo con el nuevo orden y en qué función podría seguir aportando.
A la vez, Culotta no limitó su actividad a las instalaciones del club. Paralelamente, mantuvo conversaciones con distintos actores políticos del club, incluidos quienes fueron sus oponentes en las urnas. Hubo diálogo con Sergio Costantino, que continúa como presidente provisorio hasta la asunción oficial, y también con los representantes de las agrupaciones minoritarias que formarán parte de la nueva Comisión Directiva.
La transición institucional ya está en marcha. A partir de este domingo se vienen registrando intercambios entre las dirigencias saliente y entrante para facilitar el traspaso de información. También hubo comunicaciones entre tesoreros y entre secretarios, en un proceso que busca evitar sobresaltos en un club acostumbrado a los conflictos internos en los últimos años.
San Lorenzo necesita resolver cuestiones económicas urgentes
La nueva conducción sabe que el margen para perder tiempo es mínimo. #San Lorenzo necesita resolver cuestiones económicas urgentes, definir el destino de varios jugadores y darle herramientas a Álvarez para encarar la segunda mitad del año.
Aunque la foto protocolar de la asunción llegue recién este jueves, ya hay una gestión en marcha. Culotta entendió que la urgencia no espera por formalidades y comenzó a mover piezas desde el primer minuto. En #Boedo esperan que sea el inicio de una etapa distinta, después de la tormentosa administración de Marcelo Moretti que derivó en estas elecciones anticipadas.
El desafío, más allá de las decisiones de corto plazo, es devolver previsibilidad a una institución que la perdió hace años y sostenerla, al menos, hasta diciembre del próximo año, cuando San Lorenzo vuelva a ir a las urnas.
Para poner en contexto, San Lorenzo de Almagro es uno de los clubes más tradicionales de Argentina, con una historia que data de 1908 y con impactos en el fútbol local que trascienden lo deportivo.
En los últimos años, la entidad ha vivido momentos de crisis, con cambios en la dirigencia y tensiones entre distintos ámbitos del club. Entre sus hitos recientes figura la conquista de la Copa Libertadores en 2014, que quedó grabada en la memoria de la afición. Boedo, el barrio histórico donde se asienta el club, es sinónimo de identidad para miles de hinchas que esperan que estas nuevas fuerzas logren, al menos, devolver la estabilidad que merecen.