La FIFA confirma un espectáculo de 17 minutos en el descanso de la final con Madonna, Bieber, Coldplay y más. Scaloni lo critica y expertos advierten sobre el riesgo de lesiones. ¿Afectará al partido?
Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, está tan feliz que no le cabe una aguja. Mientras se pasea por Nueva York presumiendo de que este Mundial de 48 equipos es el mejor de la historia, hay quien no traga. Lionel Scaloni, el seleccionador argentino, lleva un mes quejándose de todo: horarios, viajes, pausas de hidratación, y hasta un evento que calificó como "surrealista".
Ahora tiene un nuevo motivo para dar la lata: el espectáculo del #entretiempo de la final.
La #FIFA ha confirmado que el #show tendrá una duración total de 17 minutos, contando montaje y desmontaje. Nada de media hora como se rumoreaba. Sobre el escenario estarán Chris Martin (Coldplay), Madonna, BTS, Justin Bieber, Shakira, Gustavo Dudamel, Burna Boy, y hasta los Muppets y el coro PS22 Chorus.
Todo muy bonito, pero #Scaloni y su cuerpo técnico temen que esos 17 minutos rompan el ritmo del partido y aumenten el riesgo de lesiones. No es para menos: en la Copa América 2024, Shakira ya alargó el descanso a 25 minutos en Miami, y eso que solo estuvo siete minutos sobre el escenario.
El profesor Pedro Flores, investigador en la Universidad de Colima, lo explica claro: "Un descanso tan largo baja la temperatura corporal, reduce la oxigenación y la lubricación articular, y el sistema nervioso se relaja.
Donde los shows del descanso son tradición
Cuando vuelven a jugar, los futbolistas tienen más probabilidades de sufrir calambres, espasmos y errores técnicos". Para muestra, un botón: en la NFL, donde los shows del descanso son tradición, los jugadores tienen un calentamiento específico para no desconectarse.
Pero en el fútbol, con la tensión de una final, el asunto es más delicado.
La historia manda. En mundiales anteriores, los shows se limitaban a la inauguración. En 2010, Shakira cantó el Waka Waka antes del partido inicial. En 2014, el descanso de la final fue de 15 minutos, sin espectáculo. Ahora, con 48 equipos y la FIFA empeñada en parecerse a la Super Bowl, el fútbol se enfrenta a un dilema: ¿el negocio o el deporte? La final Argentina-España promete ser un partidazo, pero con tanta estrella sobre el césped durante el descanso, la pelota tendrá que pelear por su protagonismo.
Scaloni ya ha avisado: que el show no le gane al partido. Y tiene razón: en el fútbol, el único show que importa es el de los 90 minutos.
