Recorrido y presente de James Rodríguez en Minnesota United, con el ojo puesto en su posible despedida de la MLS y el contexto mediático de la jornada en la que Messi y Inter Miami visitan Cincinnati.
Será un miércoles de superacción en la MLS, a casi un mes del inicio del Mundial 2026. #Lionel Messi y su #Inter Miami viajarán a Cincinnati para un choque programado a las 20:30 (hora de Argentina), que se verá por Apple TV, pero la atención estará en James Rodríguez.
El colombiano, capitán de la selección cafetera, se sumará a la preparación del combinado de Néstor Lorenzo este domingo, y todo apunta a que el encuentro de #Minnesota United ante Colorado Rapids podría convertirse en su último episodio de un periplo breve y, para muchos, envuelto en misterio en la MLS.
Minnesota será el séptimo club de James en la última década. El Diez, de 34 años, irá a las órdenes del argentino Lorenzo sin el rodaje que esperaba tras su sorpresivo fichaje por la liga norteamericana. Su debut con los Loons se retrasó más de un mes, y su balance hasta ahora es modesto: cinco jornadas disputadas, cero goles y dos asistencias en 130 minutos, con destellos de la calidad que lo convirtió en figura mundial.
Antes de aterrizar en febrero en Minnesota, James llevaba ya un periodo de inactividad de tres meses tras su salida del León de México, un vacío que despertó la inquietud entre los aficionados colombianos que confiaban en un resurgimiento de su talismán para la selección, tras la que fue su mejor versión vistiendo la camiseta de Colombia en la Copa América 2024, donde llevó a su equipo a la final.
En la MLS, James no ha recibido el recibimiento de las grandes estrellas de su renombre. Los términos del contrato no apuntaban a una larga estadía de la estrella cucuteña en la fría Mineápolis. Ambas partes firmaron por un periodo de cuatro meses, con una opción para extender hasta fin de año, una apuesta arriesgada pero contenida para una franquicia que nunca había llegado a una final de MLS.
Si en León ganaba un salario cercano a los cinco millones de dólares, en Minnesota su cifra rondaría los 684.000 dólares anuales, ligeramente por debajo de varios de sus compañeros, según la lista de sueldos difundida por la MLSPA. Este reparto salarial refleja la filosofía de un experimento que pretendía evaluar si el estilo del colombiano podía contribuir a un equipo que buscaba un golpe de calidad sin gastar en exceso.
La trayectoria de James, más allá de estos números, ha estado marcada por altibajos. En el pasado inmediato, no ha logrado fijar una continuidad estable en un club; su paso por #Real Madrid (2014-2017 y 2019-2020) y #Bayern de Múnich (2017-2019) quedó grabado en la historia del fútbol europeo, y su etapa reciente en Estados Unidos ha sido objeto de especulación constante.
La llegada a Minnesota coincidió con un inicio de temporada accidentado para el club y para el propio James. Su debut no llegó con el ritmo deseado: la primera formalidad tardó en materializarse y, cuando se dio, fue con un tropiezo sonoro: una derrota 6-0 ante Vancouver Whitecaps, la peor goleada de la historia reciente del United.
Desde entonces, su presencia en el terreno de juego ha sido intermitente, con momentos en los que ha mostrado su clase, pero también con visitas al parte médico que alimentaron rumores sobre su estado físico y posibles riesgos por deshidratación o problemas de forma.
En abril estuvo varios días hospitalizado tras un encuentro amistoso de la selección por una deshidratación severa; el club zanjó las dudas y negó cualquier diagnóstico preocupante de rabdomiólisis.
En mayo se perdió un partido por un “procedimiento médico de rutina previamente programado”, según el propio club.
Sin embargo, el propio James salió a aclarar la situación. En la conversación con la prensa dejó claro que no se ve retirándose en breve y que aún le quedan años para competir, y que su objetivo es disfrutar el fútbol sin esconder su deseo de seguir aportando en la pista.
Pese a la irregularidad de su trayectoria en la MLS
En su paso más reciente, el domingo anterior, James ingresó desde el banquillo y tuvo una intervención decisiva: en apenas 14 minutos participó en las dos asistencias de gol de Minnesota, una actuación que, pese a la irregularidad de su trayectoria en la MLS, mostró el talento de un jugador que no ha perdido su visión ni su capacidad para desequilibrar.
Con la mirada puesta en la preparación de la selección para el próximo etapa, James confirmará su presencia en el campamento previo al Mundial, un recordatorio de que, más allá de la MLS, su destino deportivo sigue ligado a la Roja cafetera y a las aspiraciones de Colombia en la escena internacional.
En resumen, este miércoles se vivirá en la cancha y fuera de ella un juego de intereses: la apuesta de Minnesota por un momento de gloria con una figura de talla mundial, y la curiosidad creciente de ver si el capítulo de James en Estados Unidos tendrá continuidad o se cerrará para abrir una nueva etapa en otras latitudes.
En cualquier caso, la cita de Cincinnati entre Messi y el conjunto de Minnesota, con la atención puesta en James Rodríguez, ofrece una fotografía de la actualidad del fútbol: talento, dudas y la esperanza de ver a un jugador que ha dejado huella, reaparecer con fuerza cuando más se lo necesite.
