Una celebración en Oracle Park dio paso a la preocupación cuando Juan Soto se retiró del partido tras un sprint. MRI programada para la mañana siguiente, con la duda de cuánto tiempo podría estar fuera y cómo afectaría a los Mets.
Después de conectar un sencillo en la parte alta de la primera entrada, #Juan Soto pareció resentirse mientras corría de primera a tercera base tras un hit de Bo Bichette.
Aunque logró llegar a la antesala, el mánager Carlos Mendoza no quiso arriesgar y lo reemplazó por Tyrone Taylor antes de que el equipo saliera a defender.
“Hay preocupación, obviamente”, declaró Mendoza tras el juego. “El área de la pantorrilla puede ser complicada y traicionera. Solo nos queda esperar los resultados, pero la inquietud está ahí”.
Alarma en el Oracle Park: cronología de la lesión y la resonancia de este sábado
La preocupación en el dugout de los Mets se encendió apenas comenzaba el juego del viernes en San Francisco.
Tras conectar un sencillo al jardín derecho frente a Tyler Mahle, Soto inició su recorrido por las bases con normalidad, pero la situación cambió drásticamente cuando intentó pasar de primera a tercera tras un hit de Bichette.
Fue en ese sprint cuando el dominicano sintió una rigidez inusual que lo obligó a mermar el paso; aunque logró completar el recorrido, el mánager notó la molestia de inmediato y, tras una breve consulta en la antesala, decidió no arriesgar a su figura, enviando a Tyrone Taylor a cubrir el jardín izquierdo para el cierre del primer inning.
Ante la incertidumbre de una zona tan traicionera como la pantorrilla derecha, el cuerpo médico de los Mets ha programado una resonancia magnética (MRI) para la mañana de este sábado.
Aunque Soto tiene un historial de durabilidad envidiable —disputando 160 juegos la temporada pasada y sin pisar la lista de lesionados desde 2021—, el equipo médico prefiere descartar cualquier desgarro que pueda comprometer su campaña.
Mientras el resto del lineup parece despertar con el madero, Queens contiene el aliento a la espera de unos resultados que determinarán si el dominicano podrá mantener su racha de ocho juegos consecutivos conectando de hit o si deberá enfrentar una pausa obligatoria en la lista de lesionados.
La durabilidad de Soto en juego
Juan Soto
Juan Soto, de 27 años, ha sido uno de los jugadores más resistentes de todo el béisbol. En su primera temporada con los Mets en 2025, disputó 160 juegos, despachando 43 jonrones y remolcando 105 carreras. De hecho, no ha pisado la lista de lesionados desde principios de la temporada 2021, cuando aún vestía el uniforme de los Washington Nationals. Su presencia en el lineup ha sido decisiva para un equipo que había tenido problemas para generar carrera, y esa regularidad le ha ganado un lugar destacado entre las figuras clave de la gran liga.
La importancia de Soto en este arranque de 2026 ha sido vital para un equipo que ha tenido problemas para producir. Racha activa: Soto ha conectado de hit en los 8 juegos que han disputado los Mets este año. Promedio actual: antes de salir del juego del viernes, bateaba para .354 (11 hits en 31 turnos). Contrato histórico: se encuentra en el segundo año de su histórico acuerdo de 15 temporadas y 765 millones de dólares.
¿Qué pasa si se confirma la lesión de Juan Soto? Dudas en la ofensiva
Si la resonancia magnética revela una lesión que requiera tiempo en la lista de lesionados, los Mets necesitarán que sus otras figuras despierten del letargo ofensivo.
El viernes fue una buena señal ver a Marcus Semien conectar su primer jonrón del año y a Francisco Álvarez sacudir dos vuelacercas, pero la ausencia de la “paciencia de élite” de Soto en el plato dejaría un vacío difícil de llenar.
“Nunca quieres perder a un tipo así”, comentó Semien. “Sabemos lo duro que trabaja y esperamos que regrese lo antes posible”.
Por ahora, los Mets y sus fans contienen el aliento a la espera del reporte médico que se emitirá en las próximas horas desde San Francisco. En la balanza está no solo un resultado inmediato para un tramo de la temporada, sino también el mensaje que envía un jugador clave sobre la salud de una plantilla que, para mantenerse a flote, depende de su núcleo ofensivo cuando la ciudad lo necesita.
