El Al-Ahli de Arabia Saudita se alza de nuevo con la AFC Champions League Elite tras ganar 1-0 a Machida Zelvia en una final marcada por la adversidad, un gol decisivo en la prórroga y un fallo que dio la vuelta al mundo.
La #AFC Champions League Elite ya tiene nuevo campeón defensor y, para sorpresa de muchos, no fue un equipo de Asia Oriental el que alzó el trofeo en Yedá, sino el #Al-Ahli de Arabia Saudita.
El conjunto local, que llegó a la final con la presión de defender título, venció 1-0 al #Machida Zelvia de Japón gracias a un tanto en la prórroga que dejó a la afición celebrando hasta el último suspiro.
Fue una final áspera, de bajo índice de ocasiones claras, pero con un objetivo muy claro: nadie quiere perder el título en juego y menos ante una multitud de 60.000 espectadores que, mayoría, eran seguidores del equipo saudí.
La salida de Al-Ahli fue prudente. Machida Zelvia, que disputaba su primera final continental, llevó el peso del juego en los compases iniciales, pero la defensa de los locales respondió con precisión y el guardameta Edouard Mendy terminó convirtiéndose en una pesadilla para los ataques nipones.
En la primera mitad apenas hubo momentos de peligro: un remate de Galeno que detuvo Kosei Tani y, a renglón seguido, un intento de Demiral que se marchó desviado estuvieron entre lo más destacado.
Antes del descanso, un balón al área dio esperanzas para el equipo saudí cuando Merih Demiral remató de cabeza, pero el balón fue bloqueado en la línea por los defensas rivales.
El impacto emocional de ese intento pareció encender a los jugadores locales, que volvieron a la segunda mitad con un plan más directo, aunque la contundencia en la definición siguió ausente.
La verdadera historia de la noche, sin embargo, no salió de las ocasiones claras sino de un momento que se hizo viral y que cambió el ritmo del partido: a falta de unos 15 minutos para el final, Machida Zelvia recibió un córner desde la izquierda.
En ese ejercicio de estrategia, el conjunto japonés intentó ejecutar una jugada preparada que terminó en un blooper mayúsculo. Yūki Sōma, en lugar de centrar, decidió hacer un pase corto hacia Hiroyuki Mae; en ese instante, Sōma y Yūta Nakayama se adelantaron sobre su propio compañero y chocaron entre sí con una violencia cómica y surrealista.
El choque dejó tendidos en el césped a varios jugadores y obligó a la atención médica durante varios minutos. El propio Mae salió lesionado del lance, mientras que Machida perdió la concentración por momentos, aunque siguieron intentando buscar la victoria con más empuje que precisión.
La segunda parte transcurrió con las tarjetas disciplinarias marcando el minuto. Zakaria Hawsawi recibió la roja directa por un cabezazo a Tete Yangi, después de que ambos hubieran chocado con el árbitro en una jugada de contacto que terminó cambiando la dinámica del encuentro.
Al-Ahli tuvo que reorganizarse y apostar por un repliegue inteligente para sostener el empate
Con la expulsión, Al-Ahli tuvo que reorganizarse y apostar por un repliegue inteligente para sostener el empate, mientras Machida optó por mantener la presión y exigir un gol que pareciera imposible hasta ese momento.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.El tiempo reglamentario terminó con un nuevo giro: el suplente Mohammed Abdulrahman también vio la roja, esta vez por una acción en la banda, lo que dejó a los saudíes con diez durante los minutos de añadido.
La prórroga, sin embargo, sería la historia del gol decisivo. Franck Kessie, ex del Barcelona y del AC Milan, cedió el balón a Firas Al-Burikan, que apareció solo en el área para rematar de volea y anotar el tanto que desequilibró el partido.
Colocado en el sexto minuto de la prórroga, el gol dio aire al Al-Ahli y le dio la Copa a un equipo que, para muchos, ya había asimilado la presión de defender título y de competir en una competición que ha vivido cambios estratégicos por la geografía y la situación regional.
Con la ventaja, el conjunto saudí consiguió mantener la estructura y controlar los embistes finales de Machida, que tuvo momentos de conducción pero no logró traducirlos en oportunidades claras.
Con este triunfo, Al-Ahli se convirtió en el primer equipo en ganar títulos asiáticos de forma consecutiva desde Al-Ittihad, que logró el doblete en 2004-2005.
La edición 2024-2025 de la AFC Champions League Elite vivió un formato particular: la mayoría de los enfrentamientos desde cuartos de final se disputaron en Jeddah, una decisión ligada a circunstancias regionales que afectaron el calendario y la logística.
Eso sí, la cuenta oficial de la competición dejó constancia de que el ambiente fue puro fútbol, con 60.000 espectadores que vibraron con cada ataque y con cada parada determinante de Mendy.
La historia de Machida Zelvia es también la de un club que hizo historia en su primera gran ocasión continental. Aunque no pudo coronarse, su campaña dejó destellos de orgullo y de #fútbol japonés que, en conjunto con la experiencia del Al-Ahli, regaló una final para recordar.
En la memoria de los aficionados quedará ese momento viral entre Sōma, Nakayama y Mae, que se convirtió en la anécdota más comentada de la noche, pero también quedará grabado en el palmarés del club saudí el mérito de sostenerse en la presión y de definir en la prórroga un título que ya parecía suyo desde el momento en que surgió la oportunidad de la jugada de Kessie y Al-Burikan.
Con información de Agencias
