Al Nassr y Al Hilal empataron 1-1 en Riad tras un fallo garrafal del portero Bento Krepski en el último minuto. Ronaldo, desde el banquillo, ve cómo se complica el título a una jornada del cierre, con la mirada puesta en el Mundial 2026.
Riad vivió una noche de fútbol intensa entre dos gigantes de la Liga Saudí: #Al Nassr y Al Hilal. Todo apuntaba a que el conjunto de #Cristiano Ronaldo podría celebrar de local, pero el guion dio un giro inesperado en los minutos finales y dejó el desenlace en suspenso hasta la última jornada.
Desde el pitido inicial quedó claro que sería un duelo cerrado, con llegadas de jugadas claras y un tanteo estratégico entre técnicos que saben lo que se juegan.
En una acción que parecía marcar el tempo, Karim Benzema se adelantó al marcador con un cabezazo digno de cartel, pero la bandera del fuera de juego anuló la jugada y el gol no subió al marcador.
Tras ese susto, el encuentro mantuvo la intensidad y el control se repartió entre ambos equipos, con ocasiones claras que podían desequilibrar la balanza en cualquier momento.
Ya en la segunda mitad, Mohamed Simakan apareció para desequilibrar el partido a favor de los amarillos. Tras robar un rebote en el área, su definición encontró un hueco y el balón acabó en la red, desatando las celebraciones de #Al Hilal y apagando temporalmente las ilusiones locales.
Cristiano Ronaldo, que esperaba desde el banquillo, tuvo varias aproximaciones para establecer la diferencia, pero no estuvo afortunado en esa franja crucial del encuentro.
La estadística personal de Ronaldo sobre los goles oficiales parece hacerse de rogar en este tramo: su cuenta de los 1.000 no se movió y se quedó en 971, una cifra que, pese a todo, no ha borrado la expectativa de que pueda cerrar un ciclo con un título importante en Arabia.
El desenlace llegó en una jugada que nadie esperaba. Tras un saque de banda, Bento #Krepski salió a crujir y, en un choque con su compañero Iñigo Martínez, dejó la pelota libre a pocos metros de su portería.
El balón se le escapó de las manos y, en un giro de mala fortuna para el guardameta, terminó entrando en la portería. Fue un gol en contra que cambió por completo el ánimo del encuentro y dejó a Ronaldo con una sonrisa tensa desde el banquillo, incapaz de creer lo sucedido.
Al Nassr tuvo que recomponerse y sacar fuerzas de donde no había
Con el marcador igualado y el tiempo ya agotándose, Al Nassr tuvo que recomponerse y sacar fuerzas de donde no había. El árbitro indicó el final y la escena quedó en un instante de frustración para los locales, que vieron cómo su esfuerzo quedaba reducido a un punto en una noche que parecía destinada al festejo.
Aun así, matemáticamente siguen siendo el equipo con más opciones de llevarse el campeonato, pero todo depende de la última fecha.
La próxima jornada promete ser decisiva. Al Hilal recibirá al Neom SC, un rival que suele complicar a cualquiera en casa, y Al Nassr se verá las caras con un Damac que lucha por evitar el descenso.
Si el equipo de Ronaldo gana y el conjunto de su vecino en la ciudad no falla, el título podría despejarse en una jornada final a vida o muerte para ambos.
Este choque sirve, además, para entender el contexto del fútbol saudí en los últimos años: un gigante como Ronaldo llegó en 2022 con la promesa de cambiarlo todo, y aunque ha sido protagonista de grandes registros y momentos, aún no ha logrado un título FIFA oficial con su club en territorio árabe.
En 2023 el Al Nassr se llevó el Campeonato de Clubes Árabes, un trofeo que, pese a su valor, no está reconocido por FIFA como título oficial continental.
La UAFA, que organiza competiciones árabes, no es una confederación continental directa de la FIFA, lo que añade capas de matices a la hora de valorar los logros en este otro capítulo del fútbol mundial.
Este encuentro refleja, a su manera, la expansión y el pulso competitivo de una Liga que ha convertido a Arabia Saudí en un escenario every time más relevante para el fútbol global.
En resumen, una noche que parecía de celebración terminó en un susto de último minuto y en un recordatorio de que, en el deporte, los finales pueden cambiar de golpe.
La última fecha decidirá si Al Nassr logra ese título tan ansiado o si, por el contrario, el sueño queda para otro día, cuando Cristiano Ronaldo tenga la oportunidad de levantar el trofeo que sigue persiguiendo en tierras árabes.
