Franco Colapinto trae su primer punto a Alpine tras su décimo puesto en Shanghái y se reúne con el equipo en Enstone para un inicio de año prometedor. La escudería francesa suma puntos con Gasly y ya mira hacia Japón, con un descanso obligado en el calendario.
“Estoy muy orgulloso del esfuerzo que han hecho durante el invierno”, les dijo a los trabajadores de la base de #Enstone este miércoles. “Solo quería estar aquí hoy. Las reuniones informativas son difíciles, no siempre salen bien; pero esta vez tuvimos resultados excelentes y un buen comienzo de año. Es lo que realmente me entusiasma, así que solo quería contárselo”, comentó el joven de 22 años, natural de Pilar, en la provincia de Buenos Aires.
Con Steve Nielsen, el jefe de equipo, observándolo con satisfacción, añadió: “Estoy muy orgulloso del esfuerzo que han realizado durante el invierno; crearon un coche realmente rápido”.
La visita de Colapinto no fue una simple celebración personal. Reflejó también la mentalidad de Alpine: seguir empujando, mejorar cada detalle y afinar lo que ya funciona. En una conversación con el staff, el piloto argentino dejó claro que, aunque han dado pasos gigantes, aún queda mucho por hacer para que #Alpine esté entre los mejores de la parrilla y, sobre todo, para que puedan luchar por los puntos de forma regular y no solo en cada carrera esporádica.
Sus palabras fueron a modo de mensaje para todos los que trabajan en Enstone: la ambición está ahí, y la motivación de todo el equipo es enorme.
Si nos fijamos en el rendimiento de Shanghai, Alpine cerró la prueba con nueve puntos en el casillero. Pierre Gasly terminó sexto y sumó ocho puntos, mientras Colapinto terminado décimo, aportando un punto más. No era un hecho aislado: Alpine fue uno de los tres equipos que puntuó con sus dos coches en este arranque de temporada, junto a Mercedes y Ferrari, dos grandes pretendientes al título.
Este dato subraya el progreso que ha hecho la escudería francesa, que ha hecho de la continuidad y la paciencia sus baluartes para volver a cotas altas tras años complicados.
En Suzuka
La Fórmula 1 retomará el calendario en Japón, en Suzuka, del 27 al 29 de marzo, y allí Colapinto volverá a enfrentarse a un trazado desconocido, típico de un circuito histórico por las batallas entre leyendas como Ayrton Senna y Alain Prost.
A partir de ese regreso, el calendario entrará en un receso involuntario: las fechas cuatro y cinco, previstas en Bahréin y Arabia Saudita, fueron canceladas por el contexto geopolítico en la región.
Con cinco semanas sin F1, existe la posibilidad de que Colapinto visite Buenos Aires para una exhibición previa al Gran Premio de Miami, programado para el primer fin de semana de mayo.
Más allá de las carreras, este episodio tiene un trasfondo histórico que vale la pena recordar. Alpine nació de Renault y tiene base en Enstone (Inglaterra), un enclave con una historia que se remonta a las décadas de los 80 y 90, cuando equipos como Toleman y Benetton pavimentaron el camino del éxito de la marca francesa en la F1.
En los últimos años, la estructura ha buscado renacer bajo el paraguas de la marca Alpine, apostando por jóvenes talentos y por un desarrollo técnico cada temporada.
Con Colapinto, Alpine parece haber encontrado un faro de confianza para seguir creciendo, mientras la fábrica de Enstone sirve como centro neurálgico de investigación y desarrollo.
El año 2026 promete ser una mezcla de aprendizaje y resultados, y la gente de Enstone ya está en modo de construcción constante hacia el siguiente objetivo: volver a pelear por los puntos de forma regular y, por qué no, acercarse a las posiciones de podio en alguna carrera.
En ese marco, el primer punto logrado por Franco se convierte en una especie de signo de que la estrategia de Alpine puede estar encarrilada para un año de más progreso y ambición.
