El púgil Tobías Reyes busca un paso definitivo hacia el título mosca de la FIB ante el filipino Miel Fajardo, en una eliminatoria que se disputará en Gálvez y podría encender su camino hacia el enfrentamiento mundial.
Tobías Reyes está ante una oportunidad enorme en su carrera: una pelea que, si sale bien, podría catapultarlo rumbo a un título mundial. Este sábado, en su ciudad de Gálvez, y ante su gente, el Pitbull disputará una eliminatoria por el título #mosca de la #FIB ante el filipino Miel Fajardo.
Es un cruce clave para un púgil de 28 años que en menos de cinco años de carrera profesional ya se ve mirando de cerca el escalón más alto del boxeo.
En juego no solo está una placa en el ranking, sino la posibilidad de convertirse en #retador obligatorio del campeón, Masamichi Yabuki, japonés de renombre en la división mosca.
Actualmente, Reyes ocupa el tercer puesto en el ranking de la FIB y Fajardo es cuarto; el ganador del combate asumirá la primera posición vacante y dará un paso decisivo hacia el título mundial.
Nacido y criado en el barrio Ideal de Gálvez, a unos setenta kilómetros al sudoeste de Santa Fe, Tobías vive ahora en Rosario, pero mantiene muy vivo el orgullo por sus raíces.
Años atrás, cuando la presión le golpeaba con fuerza, llegó a atravesar momentos de depresión que minaban su motivación para entrenar y pelear. Hoy asegura estar en el mejor momento de su carrera: tranquilo, concentrado y emocionado por cómo se están dando las cosas, aunque admite que le habría ido bien rodarse más a nivel internacional antes de este reto.
El recorrido de Reyes tiene ya varios hitos, como títulos nacionales, sudamericanos y regionales que consolidaron su nombre. En el plano amateur, disputó cuatro campeonatos nacionales, ganó dos y fue subcampeón en las otras dos, e formó parte del seleccionado argentino cuando Yusmanis Despaigne estaba al frente del equipo.
Tras una etapa en el Cenard que no le dio oportunidades internacionales, encontró un camino que lo llevó a Rosario para afinar su estilo junto a Iván Protti, su entrenador actual.
Fue en septiembre de 2021 cuando debutó como profesional, venciendo por nocaut en el primer asalto a Franco Meza, en Pérez.
Reyes se convirtió en campeón argentino mosca y supermosca
Desde entonces, Reyes se convirtió en campeón argentino mosca y supermosca, además de conquistar títulos sudamericanos y regionales. Su posición en el ranking le ha permitido escalar a lugares de privilegio en tres de los cuatro organismos grandes, con presencia destacada en la FIB y la OMB, y una séptima plaza en el CMB.
En su historial de combates figuran batallas fuera de Argentina que le aportaron experiencia: un empate en México frente a Cristian González en 2023 y, en diciembre de 2024, una derrota por puntos y decisión mayoritaria en Managua ante Félix Alvarado, en un combate eliminatorio al título mosca de la FIB.
Aquel cruce, polémico para algunos, terminó consolidando su aprendizaje y su hambre de revancha.
En cuanto al rival, #Miel Fajardo llega con un perfil sólido: 11 de sus 13 victorias han sido por nocaut, y ha peleado en varias ciudades fuera de su país para sumar experiencia.
Entre sus rivales destacaron golpes contundentes y rivales que también contaron con oportunidades importantes. A Reyes no le asusta su pegada ni su experiencia fuera de Filipinas; reconoce que deberá ser paciente en los primeros asaltos, evitar errores y conectar los mejores golpes para desnivelar la pelea.
Él mismo avisa que podría ser una contienda larga y que, en el boxeo, una mano puede definir todo en un instante.
La organización de la velada estuvo a cargo de OR Promotions, tras una negociación entre promotores que incluyó a Manny Pacquiao Promotions y Viva Promotions.
Tras un proceso de contactos, el acuerdo final fijó la pelea en #Gálvez y, según se anunció, TyC Sports cubriría la acción desde las 23:00. Este contexto añade un componente extra para Reyes: pelear en su ciudad con la presencia de su gente puede marcar un antes y un después en su historia deportiva.
Para Tobías Reyes, este combate no es solo una lucha deportiva; es una oportunidad de dejar una huella en su tierra y en la historia de Gálvez. Sabe que la presión puede jugar en su contra si no la maneja, pero está convencido de que la presión bien entendida puede convertirse en un empuje poderoso.
Su mensaje es claro: quiere aprovechar este momento único para subir un escalón más en el sueño mundialista y, si gana, escribir una página imborrable para su ciudad y para su propia carrera.
