Después del Superclásico, Bareiro revela que trabaja con un psicólogo para mejorar su actitud. En Brasil, su expulsión ante Cruzeiro en la Libertadores reabre el debate sobre la gestión emocional del delantero y del equipo.
En menos de una semana, Boca y su delantero paraguayo, Adam Bareiro, vivieron dos episodios que iluminan la presión que generan los partidos decisivos de la Libertadores.
Después del triunfo en el #Superclásico contra River, Bareiro confesó que está trabajando con un psicólogo para pulir no solo su rendimiento en el campo, sino también la actitud con la que encara cada jugada.
Fue un giro que aportó un matiz más humano a un jugador que suele estar bajo la lupa y que sabe que cada decisión puede marcar la diferencia.
Pero la calma duró poco. Este miércoles, casi de madrugada, se desató un episodio que volvió a poner sobre la mesa la cuestión de la gestión emocional en un equipo grande: la expulsión de Bareiro ante Cruzeiro, en la fecha 3 de la Libertadores.
El partido, disputado en Brasil, dejó al conjunto azul y oro con un hombre menos a los 45 minutos del primer tiempo, justo antes del descanso, cuando el marcador ya estaba encendido y la presión era máxima.
Según el acta, la primera amarilla llegó a los 40 minutos por un empujón a Gerson; la segunda, cinco minutos después, por un manotazo a un rival llamado Christian.
A partir de allí, Boca tuvo que apretar los dientes para sostener el resultado, sabiendo que el margen de error era mínimo.
Tras el pitido final, Bareiro tomó su teléfono y escribió en una historia de Instagram para asumir la expulsión y pedir disculpas. “Hoy fallé; sea error del árbitro o no, tengo que gestionar lo que hago. Voy a trabajar para no volver a cometerlo y seguir ayudando al equipo”, dijo, en una declaración que muchos interpretaron como un intento de gestionar su conducta en un momento de alta tensión.
En Boca y entre los hinchas quedó la memoria de otros partidazos polémicos con este árbitro en la Libertadores
La designación de Ostojich para ese encuentro no pasó desapercibida. En Boca y entre los hinchas quedó la memoria de otros partidazos polémicos con este árbitro en la Libertadores. En 2021, en los octavos de final ante Mineiro, Ostojich anuló un gol de Marcelo Weigandt por fuera de juego y el choque terminó marcando la eliminación del equipo azul y oro.
Boca Juniors empata contra Nacional de Potosí en la Copa Sudamericana
Boca Juniors y Nacional de Potosí empataron sin goles en un partido en el que el equipo argentino no logró aprovechar un penal. A pesar del dominio de Boca, la falta de contundencia dejó escapar la oportunidad de comenzar la Copa Sudamericana con una victoria.Y ya en la fase previa de 2025, ante Alianza Lima, la acción de Erick Noriega dejó a Boca con una tarjeta temprana y provocó críticas duras en la interna del club.
Esas historias influyen en cómo se analiza cada decisión arbitral y, por extensión, cómo se percibe la actuación de Bareiro cuando hay momentos de alta tensión.
¿Significa esto un golpe definitivo para Boca? En absoluto. El club, históricamente uno de los más laureados de la #Libertadores con seis títulos, necesita que su delantero recupere la cabeza y que el vestuario se sume al plan del cuerpo técnico para no perder el rastro en una competición que exige concentración y consistencia cada semana.
Bareiro sabe que tiene apoyo del equipo y del entorno, y que debe convertir este bache en un aprendizaje tangible para la próxima cita. El joven delantero ha mostrado interés en trabajar su #disciplina y su capacidad de respuesta ante la adversidad, y ahora corresponde a todos en el club acompañarlo para que no se repitan estas situaciones en el futuro.
El camino de Boca en la Copa Libertadores sigue siendo un sprint de alto voltaje, donde cada error se paga caro y cada acierto se celebra con la esperanza de avanzar.
Este episodio, con su parte de controversia y autocrítica, no define al equipo, pero sí marca un punto de inflexión: la necesidad de equilibrio entre ambición, rendimiento y madurez emocional para seguir peleando por los objetivos que tiene por delante.
