La Junta de Castilla y León licita una inversión de 10,6 millones de euros para crear una red de 179 kilómetros de caminos y mejorar la gestión hídrica en el Canal Alto de Villares y la Presa de la Tierra, en León.
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y #León (ITACyL) ha difundido la convocatoria, que tiene un plazo de ejecución de 24 meses y contará con la financiación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y de la Junta de Castilla y León.
La intervención se desarrollará sobre una superficie de 3.903 hectáreas en los términos municipales de Villares de Órbigo, Villarejo de Órbigo, San Cristóbal de la Polantera, Santa María de Isla, Soto de la Vega, Benavides, Santa Marina del Rey y Hospital de Órbigo.
Las obras permitirán dotar a la zona de una completa red de 179 kilómetros de nuevos caminos de acceso a fincas y a los núcleos de población. Asimismo, se modernizará la red de desagüe con actuaciones sobre más de 150 kilómetros para garantizar la correcta evacuación de aguas superficiales, además de incorporar actuaciones de restauración del medio natural.
Esta licitación se enmarca en la estrategia de modernización de las infraestructuras agrarias de la Junta, con el objetivo de mejorar la competitividad del sector, la eficiencia en el uso del agua y el desarrollo rural.
Próximas licitaciones: además de este proyecto, ITACyL prevé licitar este año otras actuaciones de #infraestructura rural en zonas modernizadas de otros canales, entre ellos el Castronuño (Valladolid), la Margen Izquierda del Porma II y III (León), Ines Eza (Soria) y el canal de San José (Zamora), lo que en total podría superar los 33,6 millones de euros.
La inversión en #regadíos ha sido un motor de desarrollo en Castilla y León
Históricamente, la inversión en regadíos ha sido un motor de desarrollo en Castilla y León, y estas actuaciones se inscriben en un marco de cooperación con fondos #FEADER para modernizar la agricultura.
Supuestamente, la red de caminos y mejoras en drenajes podrían facilitar la actividad agrícola, reducir pérdidas de agua y mejorar la resiliencia de las explotaciones ante sequías.
También se estima que, si se cumplen las proyecciones, la actividad económica rural podría fortalecerse, generando empleo indirecto en servicios locales y mantenimiento de infraestructuras.
Adicionalmente, se espera que el proyecto contribuya a la biodiversidad y la restauración de hábitats afectados por las obras, supuestamente favoreciendo procesos de revegetación y estabilidad de laderas.
La iniciativa también se alinea con antecedentes de reformas de regadío en la región, que han ido acompañadas de modernización de equipos y sistemas de medición para un uso más eficiente del agua.
En suma, la licitación de estas obras constituye una pieza clave de la estrategia regional para modernizar el regadío, optimizar el uso del agua y promover el desarrollo rural en León y su entorno.
