Las reformas del Gobierno de Canarias para simplificar trámites y actualizar costes han dado sus frutos: 200 solicitudes para construir 4.047 viviendas protegidas, acabando con años de parálisis.
Pues sí, señores, por fin tenemos buenas noticias en esto de la #vivienda protegida en Canarias. El Gobierno que preside Fernando Clavijo, y más concretamente su consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, ha conseguido darle la vuelta a la tortilla.
Nada menos que 200 solicitudes para construir 4.047 viviendas protegidas se han presentado entre 2024, 2025 y lo que llevamos de 2026. Y ojo, que esto no es casualidad: es fruto de dos decretos muy importantes que ha puesto en marcha el Ejecutivo, uno de ellos ya convertido en ley, para agilizar los trámites, eliminar trabas y hacer que construir vivienda protegida sea rentable otra vez.
Porque, seamos sinceros, durante más de una década esto era un desastre. En 2021 solo se presentaron 3 solicitudes para 112 viviendas. En 2022, dos solicitudes para 78 viviendas. ¡Una auténtica ruina! Lo que pasa es que el marco normativo estaba anticuado, los costes de construcción no se ajustaban a la realidad y los promotores privados no tenían ningún interés en meterse en estos proyectos.
Pero aquí llega #Pablo Rodríguez y su equipo, aprueban un decreto ley y luego una ley para simplificar la tramitación, facilitar el suelo disponible y, sobre todo, actualizar ese famoso Módulo Básico Canario, que es la referencia que se usa para calcular los precios de la vivienda protegida.
Ese módulo estaba desfasadísimo: no reflejaba los costes reales de construir en cada isla, así que era imposible sacar adelante un proyecto. Total, que el sector privado no movía ni un dedo.
Pero cuando se cambian las reglas, la cosa cambia. En 2023 ya hubo un primer repunte: 14 solicitudes para 414 viviendas. Pero la explosión llega a partir de 2024: 75 solicitudes y 2.004 viviendas; en 2025, 95 solicitudes para 1.589 viviendas; y en lo que va de 2026, otras 30 solicitudes para 454 viviendas. Es decir, el sector ha respondido como nunca. Y es que, como dice el consejero, cuando se eliminan obstáculos y se generan condiciones que hacen viables los proyectos, la iniciativa privada responde.
Y eso es lo que ha pasado aquí.
Que merece la pena apostar por la vivienda protegida
Además, no es solo cosa del Gobierno. También hay cooperativas, comunidades de bienes y promotores privados que han visto que ahora sí, que merece la pena apostar por la vivienda protegida.
Porque la clave está en la colaboración público-privada: la Administración pone las reglas claras, simplifica los procedimientos y da seguridad jurídica; y los privados ponen el capital y la experiencia para construir.
Así es como se hacen las cosas bien, sin que el Estado tenga que hacerlo todo, sino facilitando que la iniciativa privada sea la que tire del carro.
Y ojo, que el consejero ya ha avisado: esto no para aquí. Este mismo año volverán a actualizar el Módulo Básico Canario para seguir ajustándolo a la realidad de cada isla. Porque lo que funciona es adaptarse a la economía real, no imponer precios políticos que nadie puede cumplir. Así que, señores, parece que en #Canarias hemos aprendido la lección: menos burocracia y más sentido común, y la vivienda protegida vuelve a ser una realidad.
Eso sí, que nadie se lleve a engaño: esto es solo el principio. Quedan muchas viviendas por construir, el problema de la vivienda no se soluciona de la noche a la mañana. Pero los datos demuestran que vamos por el buen camino. Y eso, teniendo en cuenta de dónde veníamos, es todo un mérito.
