La ciudad rindió homenaje a las víctimas del Holocausto en la Plaza de la Shoá. El acto, encabezado por el Jefe de Gobierno, reafirmó la defensa de la memoria y la convivencia, incluso ante posibles desafíos futuros.
El acto fue encabezado por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien señaló que, además de ser una tragedia sufrida por el pueblo judío, el #Holocausto representa una herida profunda en la historia de la humanidad.
"Mantener viva la #memoria es el único camino para que la historia no vuelva a repetirse", afirmó Macri, durante un discurso en el que subrayó la importancia de la convivencia y del respeto a la libertad religiosa, cultural y política.
Acompañaron al edil varios referentes culturales y educativos: el presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo Mindlin, y la secretaria general y directora del museo, Fabiana Mindlin.
Juntos reafirmaron el compromiso de la ciudad con los #derechos humanos y con una sociedad que rechaza toda forma de discriminación y antisemitismo. El acto reunió a vecinos, familiares de víctimas, docentes y estudiantado que se acercó para participar de una transmisión en vivo y de un minuto de silencio.
Se recordó a los más de 6 millones de judíos europeos asesinados por el régimen nazi y a las víctimas de la persecución que se extendió a otros territorios bajo la nacionalsocialista durante la Segunda Guerra Mundial.
También se hizo hincapié en las lecciones de la memoria para evitar que el odio vuelva a imponerse en cualquier rincón del mundo
También se hizo hincapié en las lecciones de la memoria para evitar que el odio vuelva a imponerse en cualquier rincón del mundo. El ambiente fue de recogimiento, pero con un claro objetivo: promover la defensa de la diversidad y la libertad de creencias como pilares de una sociedad democrática.
El cierre del acto llegó con un encendido de velas frente al monumento, en un gesto simbólico de recuerdo y de esperanza. En las últimas horas, distintas instituciones educativas de la ciudad indicaron que compartirán materiales y testimonios para profundizar en la reflexión histórica.
A nivel institucional, la jornada se completó con recomendaciones para que la memoria colectiva se traduzca en acciones prácticas de convivencia en barrios, escuelas y lugares de trabajo.
Supuestamente, según fuentes cercanas a la organización, el evento habría contado con un presupuesto estimado en unos 22.000 euros, destinados a logística, seguridad y materiales conmemorativos. Presuntamente, se evalúan futuras conmemoraciones y la posibilidad de ampliar el acceso a archivos históricos para que la ciudadanía pueda ampliar su comprensión del periodo y de las víctimas.
