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¡Zaragoza se hace entender! Folletos chulos y WhatsApp para que el bus y el tranvía sean de todos

El Ayuntamiento y Avanza lanzan folletos en lectura fácil y un canal de WhatsApp para que nadie se pierda al usar el transporte público. Una iniciativa que busca que todos, including personas con discapacidad, puedan viajar sin problemas.

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Si alguna vez te has liado con los billetes de autobús o los descuentos del tranvía, no te preocupes: #Zaragoza lo pone más fácil que nunca. El Ayuntamiento y la empresa #Avanza han sacado dos folletos nuevos escritos en "lectura fácil", que viene a ser como el español de toda la vida pero explicado con claridad y con dibujitos para que lo entienda hasta un chaval.

Y no es para menos: la idea es que nadie se quede fuera, ni las personas mayores, ni los que tienen dificultades de comprensión, ni los que vienen de fuera.

Pero la cosa no se queda ahí. También han puesto en marcha un canal de WhatsApp para el tranvía. Así, si hay una avería o un retraso, te llega un aviso al móvil al momento. Y ojo, esto no es un capricho: lo pidió la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza, porque antes solo se anunciaban las incidencias por megafonía y ellos se enteraban después de todo.

Ahora, con el WhatsApp, están al loro igual que los demás.

Vamos por partes. Los folletos se llaman "Cómo pagar tu viaje en tranvía y bus urbano" y "Descuentos en los abonos de transporte". En ellos se explica paso a paso cómo comprar y recargar las tarjetas, qué bonificaciones hay (por ejemplo, para familias numerosas, pensionistas, etc.) y qué papeles necesitas. Todo con pictogramas de esos que se ven en los colegios o en los hospitales, que son del centro aragonés ARASAAC. Además, llevan códigos QR para que puedas descargar la app de Avanza o buscar el punto de recarga más cercano. Vamos, que no hay excusa para no enterarse.

Estos folletos los puedes pillar en las oficinas de Avanza, y pronto también en las de Turismo. También están colgados en la web de Avanza, que ya tiene un nivel de #accesibilidad AA, que es como la máxima puntuación en esto de que las páginas sean fáciles de usar por todos, incluso con lectores de pantalla.

Pero la accesibilidad no es cosa de un día

Pero la accesibilidad no es cosa de un día. Zaragoza lleva tiempo currándoselo para que el transporte público sea para todos. Los autobuses tienen rampas para sillas de ruedas y hasta un sistema que inclina el bus hacia la acera para que el primer escalón sea más bajo. Así los carritos de bebé, las maletas o la gente con problemas de movilidad suben sin apuros. También hay información sonora para ciegos, pulsadores en braille, y unos códigos Navilens que son como esos códigos que lees con el móvil y te dan la información en audio.

Vamos, que si tienes un móvil, sabes al segundo cuánto falta para que llegue el bus.

Y en la oficina de Avanza en El Caracol han puesto un bucle magnético para que los que llevan audífonos o implantes cocleares oigan bien. Además, todo el personal ha aprendido lengua de signos con la gente de ASZA. Y atención: han separado la tramitación de la tarjeta gratuita de pensionista en una oficina aparte, con mesas bajas y sin mamparas, para que sea más cómodo y personal.

En el tranvía, lo del WhatsApp ha sido un acierto. Te suscribes y cuando hay una incidencia, por pequeña que sea, recibes un mensaje clarito, sin rodeos, explicando el tramo afectado. Así puedes planificar tu viaje sin llevarte sorpresas. Los mensajes están redactados con mucho cuidado, también con la ayuda de los sordos, para que sean comprensibles para todos.

En resumen, que Zaragoza se está poniendo las pilas. No es que antes se hiciera mal, pero ahora se nota que hay un esfuerzo por llegar a todo el mundo. Porque al final, un transporte público que funciona bien y que entiende todo el mundo es un lujo que beneficia a todos, desde el estudiante hasta el abuelo.

Y eso, oye, no tiene precio.