El alcalde de Sevilla supervisa la intervención en la iglesia de San Nicolás de Bari, donde se restauran el coro alto, el órgano del siglo XVIII y las pinturas, con mayor parte de la financiación aportada por el Ayuntamiento.
En Sevilla, el alcalde José Luis Sanz ha visitado la iglesia de #San Nicolás de Bari para revisar el estado de los trabajos que se están llevando a cabo en el coro alto, en el órgano histórico del siglo XVIII y en las pinturas que componen este conjunto patrimonial.
La intervención cuenta con una subvención municipal de 212.229 euros, concedida por el Ayuntamiento de #Sevilla a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, dirigida a la Parroquia de San Nicolás y Santa María la Blanca.
Esta cantidad representa más del 70% del presupuesto total de la intervención, cifrado en 301.603 euros.
Durante la visita, el primer edil pudo comprobar el avance de un proyecto que aborda distintos elementos artísticos del conjunto: la decoración pictórica de los paramentos del coro alto, la baranda de la tribuna, la galería del ventanal y las cajas de los órganos, así como el órgano real y el órgano espejo, y la caja musical del primer órgano.
En este sentido, el alcalde ha subrayado el compromiso del Ayuntamiento con la preservación del #patrimonio religioso, histórico y artístico de la ciudad, especialmente en espacios que forman parte de la identidad cultural sevillana.
La visita coincidió con la llegada a San Nicolás de una parte de los secretos del órgano, piezas esenciales que estaban en Barcelona para su #restauración y que ahora regresan al templo para su aclimatación antes de avanzar en el proceso de montaje.
Se baraja que el montaje pueda empezar entre los meses de septiembre y octubre, con la previsión de que el órgano esté recuperado alrededor de la festividad de San Nicolás, el 6 de diciembre, o, en su defecto, durante el periodo navideño.
El alcalde estuvo acompañado por los responsables técnicos de la restauración, entre ellos el organero Óscar Laguna, y por los restauradores que trabajan en las pinturas y en los diferentes elementos artísticos del conjunto.
El Gobierno de Sanz acondiciona la pista deportiva del CEIP Paulo Orosio tras más de diez años de abandono y proyecta un nuevo parque en la calle Águila Perdicera en Sevilla
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha estado visitando el barrio del Cerro y reunido con los vecinos de la calle Águila Perdicera, donde se van a mejorar los juegos infantiles. También se han supervisado las obras en el CEIP Paulo Orosio, con una inversión de 40.000 €.En esta fase también se está interviniendo sobre las pinturas del coro, la tribuna y el propio órgano, además del denominado órgano espejo, una caja ornamental situada frente al órgano principal, sin maquinaria interior.
La primera fase de la intervención artística ya se ha dado por concluida, incluyendo trabajos en el entorno del órgano, la baranda del coro, las pinturas de la pared y la vidriera.
En estos momentos se inicia la segunda fase de la restauración
En estos momentos se inicia la segunda fase de la restauración, que permitirá completar la recuperación del conjunto y avanzar en la puesta en valor de las pinturas atribuidas a Vicente Alanís, pintor vinculado a la escuela de Murillo.
Sanz ha subrayado que San Nicolás conserva un patrimonio extraordinario que merece ser protegido, restaurado y disfrutado por los sevillanos. “Con esta ayuda municipal estamos contribuyendo a recuperar un órgano histórico del siglo XVIII y un conjunto artístico de enorme valor, con una intervención seria, especializada y respetuosa con la historia del templo”, ha comentado.
El proyecto se enmarca en la línea de colaboración entre el Ayuntamiento de Sevilla y las entidades titulares de bienes patrimoniales para favorecer su conservación y recuperación.
En este caso, la intervención responde al interés patrimonial, público y social del conjunto del #coro alto de San Nicolás, que presentaba necesidades de restauración pese a su valor histórico y artístico.
Este tipo de iniciativas, además de recuperar piezas únicas, suele abrir la puerta a futuras actuaciones de conservación preventiva y a la dinamización cultural y educativa que acompaña a estos bienes singulares de la ciudad.
