Nueva licitación para conservar y mantener las fuentes, bancos y estanques históricos del Real Alcázar, con un presupuesto de 400.268 euros y un plazo de 22 meses. La iniciativa amplía la cobertura a casi la totalidad de los elementos hidráulicos y añade espacios clave.
En Sevilla, el #Real Alcázar ha puesto en marcha la quinta edición de su programa de #conservación preventiva y #mantenimiento de fuentes, bancos y estanques históricos, con un presupuesto de 400.268 euros y un plazo de ejecución de 22 meses. Este año la iniciativa llega a cubrir prácticamente la totalidad de los elementos hidráulicos del monumento, lo que supone ampliar el cuidado de agua a casi todos los jardines y patios que forman parte de este conjunto único.
Según explicó el delegado de Hacienda, la idea es clara: dar un paso decisivo para proteger uno de los patrimonios más singulares del mundo y, además, el monumento más visitado de Sevilla.
Con esta licitación, todas las #fuentes y bancos históricos quedarán integrados en un programa de conservación y mantenimiento. Es, dice la autoridad, una apuesta para preservar este legado de forma transversal y pensada para las generaciones futuras.
Las novedades más destacadas de esta edición pasan por la incorporación de cuatro espacios hasta ahora fuera del programa: dos fuentes en el Patio del León, dos fuentes en el Patio de la Montería a la entrada del Palacio Mudéjar, una fuente en el Patio del Maestre y el Estanque de Mercurio, que cuenta con su barandilla y la notable escultura de bronce sobredorado del dios Mercurio.
Con estas incorporaciones, el programa ya abarca la totalidad de los jardines históricos y los patios principales del Alcázar.
El contrato se estructura en dos líneas de actuación. La primera, de revisión y control, contempla inspecciones del funcionamiento de los sistemas hidráulicos, análisis de la calidad del agua, supervisión del estado de conservación de piezas cerámicas, soportes marmóreos y elementos escultóricos, y la cumplimentación mensual de fichas técnicas.
La segunda, de mantenimiento preventivo y correctivo, abarca desde la limpieza periódica de las fuentes hasta la reintegración de piezas cerámicas, la consolidación de elementos, el sellado de grietas y la reposición de morteros.
Entre las actuaciones más relevantes destaca la instalación de nuevos sistemas hidráulicos de recirculación en varias fuentes que
Entre las actuaciones más relevantes destaca la instalación de nuevos sistemas hidráulicos de recirculación en varias fuentes que, hasta ahora, carecían de ellos: las del Jardín de Troya, las Flores, la Alcoba, la Cruz, el Patio del León, el Patio de la Montería y el Patio del Maestre.
La Comunidad de Madrid presenta la cuarta edición de Miguitas, un recorrido por la historia de Arganzuela
Miguitas, una iniciativa cultural de la Comunidad de Madrid, ofrece a los madrileños la oportunidad de explorar el patrimonio histórico de Arganzuela a través de recorridos urbanos y talleres familiares gratuitos.La calidad del agua ha sido históricamente uno de los principales agentes de deterioro de estas estructuras; la recirculación con tratamiento ha demostrado ser la solución más eficaz para la preservación a largo plazo.
El presupuesto total se reparte en dos anualidades: 181.940 euros y 218.328 euros en 2027. Los trabajos serán realizados por un equipo especializado en conservación y restauración de bienes culturales, liderado por un restaurador responsable con acreditada experiencia en fuentes y estanques catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC) o Patrimonio de la Humanidad.
Historia y contexto: el Real Alcázar no solo es un prodigio de la arquitectura hispano-musulmana y mudéjar, sino también un ejemplo vivo de la importancia del agua en la planificación de jardines y espacios palaciegos.
Sus fuentes y estanques forman parte de una tradición hidráulica que se remonta a la época de los reinos de taifas y se consolidó durante la siguiente dinastía cristiana, cuando se combinaron técnicas islámicas con elementos europeos.
A lo largo de los siglos, estas infraestructuras han sido testigos de reformas, restauraciones y, sobre todo, de una constante labor de conservación que hoy se refuerza con este nuevo contrato.
En 1987, el Real Alcázar fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una distinción que subraya la necesidad de mantener viva su riqueza artística y estructural para las generaciones presentes y futuras.
Este plan de conservación, por tanto, no solo protege la belleza estética, sino que garantiza la funcionalidad y la seguridad de un espacio que atrae a millones de visitantes y estudiantes cada año, y que sigue siendo un laboratorio vivo de la #historia y la ingeniería hidráulica de otras épocas.
