El alcalde de Sevilla dio inicio al I Foro Internacional de la Economía Rural (FIDER) en Fibes, para analizar retos y oportunidades del mundo rural en la Península Ibérica, destacando la necesidad de medidas públicas y privadas que hagan la economía rural rentable y habitable.
El regidor señaló que organizar un foro de estas características resulta acertado porque hoy resulta imprescindible responder a una realidad rural que atraviesa una etapa crítica, y que, con las medidas adecuadas y el apoyo de la administración y del sector privado, puede encaminarse hacia un futuro con más posibilidades.
Entre las líneas maestras de su intervención, subrayó que el futuro del mundo rural pasa por afrontar tres dimensiones: despoblación, #envejecimiento poblacional y la pérdida de servicios básicos.
A partir de esas prioridades, enfatizó la necesidad de hacer rentable la actividad rural y de convertir el entorno en un lugar habitable para las familias que elijan vivir allí.
Además, afirmó que la cooperación entre lo público y lo privado será decisiva para lograr ese progreso y que, si se articulan políticas y herramientas adecuadas, el sector podría experimentar un avance significativo en los próximos años.
Respecto a la relación de #Sevilla con el mundo rural
Respecto a la relación de Sevilla con el mundo rural, el alcalde recordó la vinculación histórica de la ciudad con este territorio y afirmó que la capital andaluza tiene un papel de liderazgo que debe mantener.
Foros como FIDER, añadió, pueden ayudar a que Sevilla se configure como un polo desde el que se impulse la #economía rural de la Península Ibérica, aportando conocimiento, redes y oportunidades para las comunidades rurales.
Históricamente, el desarrollo de las zonas rurales en España y en la región de Andalucía ha estado condicionado por flujos migratorios, cambios en la productividad agropecuaria y la necesidad de políticas de inversión en infraestructuras, educación y servicios.
En las últimas décadas se han articulado estrategias europeas y nacionales para fomentar la diversificación económica en el mundo rural, impulsar la digitalización, mejorar la conectividad y preservar el patrimonio agrícola.
En este marco, eventos como #FIDER buscan convertir la economía rural en una alternativa viable y sostenible, fortaleciendo empleos, atrayendo inversiones y garantizando servicios básicos para las comunidades que todavía dependen de una oferta limitada.
