Una jugada de redes convirtió a Tim Payne, defensa de Nueva Zelanda, en la gran sorpresa previa al Mundial 2026. Todo nació de un experimento de un creador argentino que prendió la chispa y desató una avalancha de apoyo internacional.
Una jugada de redes convirtió a Tim Payne, defensa de Nueva Zelanda, en la gran sorpresa previa al Mundial 2026. Todo nació de un experimento de un creador argentino que prendió la chispa y desató una avalancha de apoyo internacional.