Tim Payne dio su primera gran prueba mundialista con Nueva Zelanda ante Irán, mostró carácter pero dejó varias imprecisiones. Este debut mantiene a la defensa neozelandesa en alerta y marca el inicio de un ciclo lleno de preguntas y oportunidades.
Tim Payne dio su primera gran prueba mundialista con Nueva Zelanda ante Irán, mostró carácter pero dejó varias imprecisiones. Este debut mantiene a la defensa neozelandesa en alerta y marca el inicio de un ciclo lleno de preguntas y oportunidades.