La Diputación de Valladolid conmemora en Rueda el Día del Árbol, con la participación de alumnos del CEIP Nuestra Señora de la Asunción, una plantación de Albizia julibrissin y actividades didácticas. Además, se detallan cifras del Vivero Provincial y su labor en el territorio.

La Diputación de Valladolid ha vuelto a poner el foco en la educación ambiental y en reforzar el arraigo al mundo rural con una nueva edición del Día del Árbol.

En esta ocasión, la jornada tuvo lugar en Rueda el 19 de marzo de 2026 y reunió a escolares del CEIP Nuestra Señora de la Asunción, tanto de Educación Infantil como de Primaria, junto a docentes, educadoras ambientales y responsables institucionales.

El objetivo es claro: enseñar a los más jóvenes por qué los árboles importan, cómo cuidarlos y qué beneficios aportan a la gente, a la fauna y al paisaje de la provincia.

El acto fue conducido con un tono práctico y cercano, pensando en que los niños y niñas entiendan conceptos como biodiversidad, polinizadores y equilibrio de los ecosistemas, pero sin perder de vista la realidad diaria de un territorio donde la iniciativa personal y la responsabilidad comunitaria cuentan.

El presidente de la Diputación, Conrado Íscar, acompañó la jornada y subrayó que estas acciones forman parte de una estrategia a largo plazo para conservar y mejorar los recursos naturales, al tiempo que se refuerza el sentido de pertenencia a la provincia.

La jornada se organizó en varias fases, adaptadas a los distintos niveles educativos. Los alumnos más pequeños participaron en actividades para conocer qué son los árboles, sus cuidados y su papel en el entorno, con propuestas como “El árbol de mi cole” y plantaciones simbólicas de romero y caléndulas.

En las etapas intermedias, los estudiantes trabajaron conceptos de biodiversidad, bosques y polinizadores, mientras que los alumnos de cursos superiores se adentraron en la fauna y el equilibrio de los ecosistemas, buscando relacionar teoría y vida real en el campo.

Uno de los momentos clave fue la plantación de Albizia julibrissin, conocida como árbol de la seda, en el tramo denominado Paseo de las Mujeres de la localidad.

La elección de esta especie responde a su buena adaptación a las condiciones climáticas y de suelo de la zona, así como a su valor ornamental y ecológico.

Además de la siembra, todos los escolares recibieron un pequeño obsequio: un tiesto con una flor de temporada y material escolar, como recuerdo de su participación y compromiso con la conservación.

IMPORTANCIA DEL DÍA DEL ÁRBOL. Este día tiene una proyección internacional. Su origen se asocia a recomendaciones surgidas del Congreso Forestal Mundial celebrado en Roma en 1969, cuyo espíritu fue later aceptado por la FAO en 1971.

Los árboles son, según la ciencia y la experiencia, purificadores del aire, reguladores de temperatura, escudos frente al ruido y refugio para numerosas especies; además, sostienen la vida rural y la economía local cuando se cuidan bien.

En la sociedad actual, reforzar este mensaje entre las generaciones jóvenes es visto como una inversión para el presente y para el futuro del campo.

ACTUACIONES MEDIOAMBIENTALES DE LA DIPUTACIÓN. Más allá de este acto puntual, la institución mantiene una actividad continua de cuidado y mejora del medio ambiente. Destaca el Vivero Provincial, ubicado en las instalaciones del Hospital Psiquiátrico Dr. Villacián, desde donde se producen plantas ornamentales, forestales y aromáticas para los municipios de la provincia. En el presente año, se registró una demanda significativa: 7.802 arbustos y árboles en tiesto y 6.389 plantas en bandeja forestal, sumando 14.191 ejemplares destinados a diferentes localidades. A ello se suman 11.000 plantas de flor de temporada repartidas en invierno y un plan para distribuir 51.000 plantas de flor de primavera entre los municipios de la región. Estas cifras muestran un esfuerzo sostenido por la sostenibilidad, la educación ambiental y la mejora de los espacios naturales en el mundo rural, donde el compromiso de cada vecino y de las instituciones públicas marca la diferencia.

En definitiva, la jornada de Rueda no fue sólo un acto de plantación, sino una declaración de intenciones: cuidar lo que nos rodea es tarea de todos, empieza en las escuelas y se multiplica cuando las familias y los pueblos se suman a la conservación y al aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

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