La Diputación de Valladolid, en colaboración con la Junta, impulsa un programa que transforma castillos, plazas y murallas en desfiles artísticos para dinamizar el medio rural y acercar la cultura a los pueblos de la provincia.

La Diputación de Valladolid, en colaboración con la Junta de Castilla y León, ha puesto en marcha un proyecto cultural que convierte el patrimonio provincial en una gran pasarela de arte.

Bajo el paraguas de Escenario Rural de Castilla y León: la provincia de Valladolid viste su patrimonio, ocho municipios transformarán sus calles, plazas y rincones históricos en escenarios vivos para unir tradición y modernidad.

Es una apuesta para acercar la cultura a los pueblos y para que la gente del mundo rural se acerque, sin perder lo propio, a expresiones culturales contemporáneas.

La iniciativa llega con una ayuda de 59.882,63 euros concedida por la Junta y forma parte de una estrategia para descentralizar la oferta cultural y dinamizar el medio rural. Los desfiles se repartirán entre junio y julio en lugares emblemáticos: 6 de junio en el Archivo General de Simancas; 7 de junio en la Plaza Mayor de Tordesillas; 13 de junio en la Corrala Palacio del Caballero de Olmedo; 4 de julio en la Ermita del Cristo de las Batallas en Rueda; 11 de julio en la Plaza del Coso de Peñafiel; 17 de julio en la calle Lázaro Alonso (Rúa Mayor) de Medina de Rioseco; 24 de julio en el castillo de Montealegre de Campos; y 25 de julio en la Travesía de La Laguna de Urueña.

Cada desfile contará con una narración en directo a cargo del periodista Paco de Benito y la música del grupo de saxofones Bisel, que crearán una atmósfera distinta en cada enclave.

La diseñadora Rosana Largo aporta trece vestidos lienzo, concebidos como obras de arte en movimiento, que acompañarán las coreografías y el paso de los diseñadores.

Esta visión artística se presenta como una forma de unir la memoria de los monumentos con la creatividad contemporánea, sin perder de vista las raíces de cada lugar.

La propuesta ya tuvo un primer impacto en Madrid, donde logró trasladar el patrimonio provincial a un escenario urbano emblemático como la Plaza del Callao.

Ese estreno sirvió para testar la capacidad de acercar la cultura de Valladolid a públicos diversos y para demostrar que el medio rural puede convertirse en polo de atracción cultural sin perder su carácter auténtico.

A partir de ahora, la experiencia llega a ocho municipios de la provincia, con la idea de que los vecinos conozcan mejor su historia y de que turistas y visitantes se acerquen a estos pueblos buscando una experiencia cultural completa: arte, historia, música y tradición en un solo recorrido.

Esta iniciativa forma parte de la labor histórica de Castilla y León para descentralizar la cultura y fortalecer la identidad de sus territorios. A través de inversiones en información, infraestructura creativa y programación, se busca que las localidades más pequeñas se conviertan en escenarios culturales de primer nivel, con beneficios que van más allá del puro espectáculo: fortalecen el comercio local, fomentan el turismo de proximidad y permiten a las comunidades valorar y conservar su patrimonio con mirar al futuro.

En resumen, ocho pueblos, un patrimonio vivo y una provincia que apuesta por la creatividad para mirar hacia adelante sin olvidar sus raíces.