La Diputación de Valladolid aprueba más de 1,3 millones de euros en ayudas para infraestructuras, mayores, deporte, cultura y comercio rural. Así se cuida la provincia.

¡Menuda alegría! La Diputación de Valladolid, la casa de todos los pueblos de la provincia, ha dado luz verde a un buen puñado de ayudas que suman más de 1.378.000 euros. Vamos, que no es calderilla. Y lo mejor es que el dinero se va a emplear en lo que de verdad importa: que los municipios tengan mejores servicios, que los mayores vivan más acompañados, que los jóvenes tengan ocio sano, que el deporte siga siendo el rey en los pueblos, y que nuestras tradiciones no se pierdan.

Este histórico esfuerzo inversor se ha aprobado en las distintas comisiones de la Diputación, y abarca desde arreglar un camino hasta organizar un concurso de folclore.

Vamos a verlo por partes, que la cosa tiene miga.

Lo primero, las infraestructuras. Porque un pueblo sin un buen colegio o sin una calle asfaltada no es un pueblo con futuro. La Diputación ha destinado 108.500 euros para obras urgentes en 21 municipios y entidades locales. Hablamos de reparar edificios, mejorar el alumbrado, arreglar tuberías o asfaltar calles. Los pueblos beneficiados son de toda la comarca: Alaejos, Cabezón de Pisuerga, Castronuño, y así hasta 21. Y por si fuera poco, también se han aprobado 400.000 euros (con otros 100.000 puestos por los ayuntamientos) para mejorar los colegios del medio rural. 57 municipios verán cómo se arreglan ventanas, tejados, calefacciones o se ponen rampas de accesibilidad. Esto es trabajar por el futuro.

Pero la Diputación no se olvida de las personas. Por eso ha aprobado 240.000 euros para que los pueblos de menos de 20.000 habitantes puedan arreglar los locales donde se reúnen los mayores. Porque hay que cuidar a quienes han levantado la provincia. Además, se ha puesto en marcha el programa «Años de Oportunidad 2027», que no es más que un montón de actividades para que los mayores no se sientan solos y sigan activos.

Y para los jóvenes, 29.000 euros para los Centros de Ocio Juvenil, donde pueden aprender, divertirse y hacer amigos lejos de los peligros. En igualdad, se han destinado casi 57.000 euros para prevenir la violencia de género, con actividades en 64 ayuntamientos. Y el deporte, que es sano y une, se lleva 50.000 euros para apoyar a 86 clubes deportivos de la provincia. ¡Viva el deporte rural!

También hay una parte solidaria: la Diputación aporta 60.000 euros para ayudar a los refugiados palestinos en Líbano y a los damnificados por el terremoto en Venezuela. Porque ser de derechas también es ser solidario, pero sin perder el norte.

Y llegamos al turismo, la cultura y el comercio, que son el alma de nuestros pueblos. La Diputación ha aprobado 215.000 euros para que 84 municipios puedan organizar actividades turísticas. Y otros 47.000 euros para las asociaciones que promocionan el turismo. En cultura, 70.000 euros van a parar a las asociaciones culturales, que son las que mantienen vivas nuestras tradiciones. Y atención al comercio rural: 100.000 euros para ayudar a los pueblos más pequeños a tener tiendas, bares o comercios de primera necesidad. Así no se cierran los pueblos.

Por último, no podía faltar el folclore. La Diputación ha anunciado la XXVII edición del Encuentro Provincial de Folclore, Danza y Música Tradicional, que se celebrará el 18 de octubre en Tudela de Duero.

Allí se darán cita grupos de danza y dulzaina para mantener vivas nuestras raíces. ¡Y el plazo de inscripción está abierto hasta septiembre!

En definitiva, la Diputación de Valladolid demuestra una vez más que está al lado de sus pueblos.

Que no se olvida de nadie, ni de los mayores, ni de los jóvenes, ni de los que luchan por mantener el comercio abierto. Con esta inversión, la provincia sigue mirando al futuro sin perder su esencia. Y eso, amigos, es de agradecer. ¡Viva Valladolid y sus pueblos!