El Ayuntamiento de València comenzará a notificar la nueva tasa por la recogida y transporte de residuos sólidos urbanos, con un periodo de información de cinco meses y varias bonificaciones posibles para familias y empresas.
València empezará a notificar, a partir del 1 de abril, la nueva tasa por la recogida y el transporte de residuos sólidos urbanos. Es un tributo impulsado por la normativa estatal y, según la concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, forma parte de la lógica de cubrir con exactitud el coste del servicio, sin dejarlo al arbitrio de otras partidas.
En lenguaje llano, se trata de que cada inmueble contribuya en función de lo que cuesta gestionar la basura que genera, algo que ya se venía reclamando desde hace tiempo en la conversación política de España y que muchos vecinos conocen con el nombre popular de “basurazo”.
El Ayuntamiento recuerda que la tasa que entra en juego está contemplada en la Ley estatal 7/2022, de 8 de abril, y que exige a los ayuntamientos aprobar una tasa específica y no deficitaria para 2025.
Esto quiere decir que el coste real del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos debe cubrirse mediante el recibo, sin dejar huecos para que el coste lo asuman otros impuestos.
Ferrer San Segundo ha insistido en que la medida no es capricho local, sino cumplimiento de una norma que, en su visión, evita que el coste del servicio recaiga sobre otras partidas o recortes que ya se han discutido en el ámbito nacional.
A día de hoy, el Ayuntamiento ha cerrado ya un padrón con más de 440.000 recibos, lo que muestra la magnitud de la implantación. En la práctica, eso implica que muchos vecinos y negocios recibirán liquidaciones de la tasa por primera vez durante los próximos meses, ya que se trata de un tributo nuevo que requiere notificación individualizada.
Para gestionar este proceso, el consistorio ha puesto a disposición una oficina de información en Gran Vía de les Germanies, 49, abierta de lunes a viernes en horario de 8:15 a 19:15, con teléfono de atención 963 896 396.
Además, la primera fase de notificaciones se espera que se extienda durante aproximadamente cinco meses.
En cuanto a la forma de pago, la normativa establece reglas específicas según el momento en que se reciba la liquidación. Si la notificación llega entre el día 1 y el 15 del mes, el pago debe hacerse antes del día 20 del mes siguiente (o del primer día hábil siguiente).
Si la liquidación llega entre el día 16 y el último día del mes, el pago se deberá efectuar antes del día 5 del segundo mes posterior (o del siguiente día hábil).
Hay que tener en cuenta que, al tratarse de un nuevo tributo, la primera liquidación no se puede domiciliar; sin embargo, para las liquidaciones de 2026 y siguientes sí se podrá domiciliar el pago, con una pequeña bonificación del 2% en esos recibos si se paga mediante domiciliación.
Con respecto a 2025, la previsión oficial es que la tasa se ponga al cobro durante el primer semestre de 2026 y que la facturación de 2026 se haga, en principio, en 2027.
Esto se explica para dejar claro que la implantación es progresiva y que el Ayuntamiento quiere evitar saltos bruscos en el bolsillo de los contribuyentes.
Ferrer San Segundo ha subrayado que el periodo de notificación permitirá a los vecinos entender cómo se calculan los importes y qué familias o negocios podrían beneficiarse de las bonificaciones previstas.
Entre las bonificaciones y exenciones previstas, el Consistorio ha ampliado hasta el 31 de mayo de 2026 el plazo para solicitar reducciones para el año 2025 y para la anualidad siguiente.
Algunas de las medidas contempladas son las siguientes: reducción del 30% para familias numerosas (tres o más hijos) en su vivienda habitual; reducción del 30% para hogares con ingresos bajos; bonificación de 10 euros para usuarios que empleen ecoparques al menos una vez al año.
En el ámbito de las empresas, se propone una bonificación de 50 euros para aquellas que utilicen sistemas de recogida de papel y cartón 'puerta a puerta'; una bonificación del 10% para empresas de distribución alimentaria y restauración que colaboren con entidades de economía social para reducir residuos (por ejemplo, comedores sociales); y la no sujeción de determinadas actividades que ya cuenten con gestor de residuos autorizado para la recogida completa de todas las fracciones generadas.
El Ayuntamiento mantiene un canal de información online con una sección dedicada a preguntas frecuentes sobre la tasa de residuos, disponible en la web municipal.
En esa sección se explica que la tasa de 2025 se cobrará en 2026 y que, por tratarse de un nuevo tributo, la notificación personalizada será obligatoria.
También se aclara que la liquidación no podrá domiciliarse en el primer año, pero que se podrá optar por domiciliación a partir de 2027 para los recibos siguientes y, en ese caso, se aplicará la bonificación del 2% mencionada.
En la realidad diaria, el propósito del Ayuntamiento es que los ciudadanos entiendan que esta tasa cubre la recogida, el transporte y el tratamiento de residuos hacia las plantas de EMTRE, y que es distinta de la tasa del agua (Tamer) que se cobra a través del recibo del agua.
Además, la normativa establece que la persona propietaria del inmueble a 1 de enero de cada año es la obliga a pagar, aunque, en su caso, puede repercutirlo a ocupantes o inquilinos si corresponde.
En resumen, València avanza en la gestión de residuos con un marco claro, reglas de notificación y un conjunto de bonificaciones para mitigar el impacto en quienes cumplen requisitos, siempre dentro de la voluntad de adaptar el costo al servicio prestado y a la realidad de cada familia o negocio.