La Empresa Municipal de Transportes de Valencia coloca una estructura de sombra de 500 m2 en la Plaza de la Reina y activa un sistema de nebulización para aliviar el calor durante los meses de verano. La instalación, condicionada por el desmontaje del mercado tradicional, busca mejorar la experiencia de residentes y visitantes.

La EMT de Valencia va a blindar la Plaza de la Reina con sombra permanente este verano. En los próximos días se instalarán toldos que cubren 500 metros cuadrados de la explanada, con la finalidad de ofrecer refugio del calor a todas las personas que transitan, trabajan o visitan una de las plazas más transitadas de la ciudad.

Este tipo de intervención, que se repite cada año, forma parte de la gestión del aparcamiento de la plaza, un encargo que la EMT viene gestionando desde 2022 y que busca mejorar la calidad de un espacio muy frecuentado por vecinos y turistas.

La cubierta está formada por 39 columnas y 19 toldos, y se ha fijado a distintas alturas entre 5 y 6 metros para no obstaculizar la visión de la fachada de la catedral de Valencia, que permanece como punto focal del conjunto arquitectónico.

El objetivo principal es claro: ofrecer protección y resguardo frente al sol abrasador de los meses estivales y facilitar que la gente pueda caminar, sentarse o simplemente estar en la plaza sin sufrir golpes de calor.

Además de la sombra, desde el 29 de abril está en servicio un sistema de nebulización con 288 boquillas que pulveriza agua potable a alta presión para generar una fina niebla.

Este mecanismo se activa especialmente en las horas de mayor insolación y ayuda a rebajar la temperatura ambiente de forma notable, proporcionando un alivio inmediato a quienes disfrutan del entorno en las horas centrales del día.

Se espera que el sistema nebulizador permanezca operativo hasta finales de octubre, coincidiendo con la temporada de más calor.

La instalación de los toldos, al igual que el sistema de nebulización, forma parte del encargo de gestión del aparcamiento de la Plaza de la Reina y se coordina con los trabajos del mercado de l Escuraeta, cuyo desmontaje condiciona, cada año, la fecha exacta de inicio de las obras de sombra.

En esta ocasión, la apertura de la cubierta ha quedado supeditada a la retirada de las últimas estructuras del mercado, que este año ha permanecido en la plaza hasta el 6 de junio, según ha informado la propia EMT.

En conjunto, estas actuaciones responden a una necesidad clara en una ciudad como Valencia: hacer más agradable el tránsito diario y la visita a zonas céntricas de alto tránsito durante el verano, sin perder la majestuosidad del entorno, especialmente la visión de la catedral.

Además, refuerzan la idea de una gestión municipal que busca equilibrar movilidad, turismo y comodidad para los ciudadanos. Con estas medidas, la Plaza de la Reina no solo mantiene su papel como nudo turístico y cultural, sino que se convierte en un ejemplo de how las ciudades pueden adaptarse de manera funcional y rápida al calor estival, priorizando la experiencia de las personas que la recorren a pie.